La tapia con sifón

Hallazgos en feria

No entiendo el apoyo de gentes que se dicen de izquierdas al intento de hundir el comercio tradicional

Uno piensa que en la Feria puede encontrar muchas cosas –marcha, viejos o nuevos amigos, jolgorio, sudor y ruido, morcilla y calimocho- pero no hallazgos gastronómicos. Y sin embargo he encontrado dos: un aceite y un restaurante. Eso sí, ambos muy lejos del Paseo y del casco histó(é)rico. Un inciso: no entiendo el apoyo de gentes que se dicen de izquierdas al intento de hundir el comercio tradicional y echar a los habitantes de esa zona. Gentrificación se llama eso ahora. Sí entiendo el ansia depredadora de inmobiliarios y los deseos de los hosteleros de ocupar todo espacio disponible; ya tienen todas las calles y plazas expeatonales, las aceras, y ahora quieren el Paseo. Esta Feria pasada no había un centímetro cuadrado libre, así que –fin del inciso- me fui a buscar mis sustentos lo más lejos posible del cutrerío imperante. En uno de los templos gastronómicos de esta provincia, el restaurante Alejandro, me pusieron un aceite de La Almazara de Fiñana que no conocía. Bueno, sí había probado hace años un buen aceite de Fiñana, pero resulta que la almazara la dirige ahora un joven entusiasta que ha logrado un picual excelente. Elabora también arbequino y coupage, que habrá que probar. Pero no se vende aun en tiendas. Además de Alejandro lo tienen en La Gruta, en Tony García y en Sierra Nevada (Urba). Hay que ir a Fiñana. Como el aceite lo venden bien barato -5 euros la bonita botella de medio litro- compensa el viaje.

El otro hallazgo está más cerca, a tiro de autobús. Se trata de un restaurante que lleva pocos meses abierto, sin apenas otra publicidad que el boca a boca. Se llama La Bonita y está frente a la playa, en la carretera de Cabo de Gata esquina con Palos de la Frontera. Es bonita la decoración, la cocina de Ana Compán es interesante, moderna y con raíces, y el servicio es muy profesional y amable. Solo he estado dos veces, así que me reservaré un comentario más extenso y detallado para dentro de unas semanas. Pero desde ya les recomiendo una visita y que se dejen aconsejar por Dani, un competente camarero/sumiller granadino que vino a Almería de la mano de Pedro Berrogui al efímero restaurante Picasso. Nos ofreció un interesante vino de Rueda ligeramente dulce para acompañar su postre estrella, una jarra de “cerveza Guiness” que es en realidad un bizcocho con cacao coronado por una “espuma” deliciosa. Que aproveche.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios