La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Hoy es Todos los Santos

Se puede celebrar Halloween, pero no negar la naturaleza religiosa de la festividad de hoy

Hoy no ha ido usted a trabajar porque es la festividad de Todos los Santos, no porque anoche fuera Halloween. De la misma forma que usted no trabajará el día 8 de diciembre porque es la Inmaculada, el 25 de diciembre porque es Navidad y el Viernes Santo porque se conmemora la pasión y muerte de Cristo; al igual que todos los domingos del año usted tampoco trabaja porque se conmemora su resurrección en herencia del shabat (reposo) judío establecido hace unos 3.500 años obedeciendo lo ordenado por Dios a Moisés: "Te acordarás del día del reposo para santificarlo".

Así que nada de Halloween en vez de Todos los Santos, ni de solsticio de invierno en vez de la Navidad que cristianizó su origen pagano, ni de equinoccio de primavera en vez de Viernes Santo (otra herencia judía), ni de atribuir el descanso dominical a la conquista social reconocida en España el 3 de marzo de 1904 con el apoyo de Pablo Iglesias (el de verdad): se trata de una bimilenaria reivindicación de la Iglesia exigida por Ignacio de Antioquía desde el siglo I y proclamada por Teodosio el año 380.

Puede usted celebrar estas fiestas cristianas o no, tenerlas en cuenta o no, decidir que anoche fue Halloween o la víspera de Todos los Santos, según sus ideas (o no ideas) y sus creencias (o no creencias). Pero no puede negar ni su origen ni su naturaleza, que son religiosos. Y mucho menos pretender que el carácter festivo del día de Todos los Santos suponga una intromisión abusiva de lo religioso en la vida pública. Más bien podría considerarse una injerencia abusiva del laicismo consumista en lo religioso que se esté borrando el origen y la naturaleza cristiana y latina de la festividad de hoy superponiéndole una tradición anglosajona de origen celta.

Haga cada cual lo que quiera ya que afortunadamente gozamos de libertad. Pero sin empujar, arrinconar, mentir o desfigurar. Si hay quien prefiere que sus hijos ignoren el hermoso misterio de la Comunión de los Santos y dos mil años de cultura cristiana a favor de brujas, vampiros, Jason, Freddy y otros asesinos en serie, está en su derecho de hacerlo. Les regalo, por ser el día que es, dos frases de Chesterton: "A algunos hombres los disfraces los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro" y "Lo malo de que los hombres hayan dejado de creer en Dios no es que ya no crean en nada, sino que están dispuestos a creer en todo".

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