El callejón del gato

Machismo

Un comportamiento impropio de la perdona que pretende dirigir un organismo que se abastece de impuestos

Es normal que se le dé un repaso al currículo de cualquiera que aspire a ostentar un cargo público de relevancia. El de la presidenta de la Comunidad de Madrid no revela un modelo de conducta muy ejemplar que se diga y sus adversarios han denunciado los hechos que consideran inadecuados para la persona que pretende dirigir la política de la comunidad. Acusan a Díaz Ayuso de ser cómplice de un presunto delito de alzamiento de bienes aceptando la donación de un inmueble de su progenitor para evadir el pago de una deuda. Según el art. 257 del código Penal se produce un delito de alzamiento de bienes cuando se disminuye el patrimonio deliberadamente para frustrar el derecho del acreedor a cobrar su deuda. Aunque el autor del delito es quien enajena el bien, la `persona que recibe la cesión es cooperadora necesaria y, por lo tanto, cómplice de un delito. Otra de las acusaciones se refiere al impago del IBI al Ayuntamiento de Madrid durante cinco años de un piso de 180 metros cuadrados que está a su nombre. Un comportamiento impropio de la perdona que pretende dirigir un organismo que se abastece de impuestos. En ambos casos se trata de hechos probados sobre los que no cabe discusión. También recaen sobre el historial de la nueva presidenta de la comunidad de Madrid relaciones en cierto modo sospechosas. Una de ellas ha sido su contacto permanente con Avalmadrid a través de correos electrónicos que han sido publicados por varios medios, para interesarse sobre el préstamo de su padre, utilizando su posición privilegiada en el PP. Otra relación imprudente es la mantenida con los protagonistas de la trama Púnica, especialmente con Alejandro de Pedro, contratado por el gobierno del PP con dinero público para mejorar la imagen de Esperanza Aguirre y otros dirigentes. De todo ello, como es natural, se dio cuenta en los debates de investidura por parte de sus adversarios políticos y la candidata a presidenta no dio ninguna explicación para contradecir o justificar los hechos de los que se le acusa. Para ella todo obedece a una campaña machista por tratarse de una mujer. Aclaremos conceptos. Se trata de una mujer candidata a presidir una comunidad autónoma a la que se le pide explicaciones sobre su intervención en cuestiones relacionadas con la corrupción en Madrid, de la misma manera que se habría hecho tratándose de un hombre. Machismo habría sido eximirla de dar explicaciones por el hecho de ser mujer.

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