La tapia con sifón

Nutri-Score y el cinc

Así que el aceite de oliva virgen y el ibérico de bellota se sienten fuertemente discriminados

Afinales de año las etiquetas de los alimentos incluirán el nuevo indicador de calidad "Nutri-Score". Lo llaman semáforo nutricional porque califica con colores del verde al rojo, y una letra de la A a la E. Una de las críticas se basa en que el aceite de oliva llevaría la letra D y la Coca-Cola Zero la B. También hay fuertes críticas con la clasificación del jamón serrano que puede aparecer con las letras C, D o E. Esto se debe a que el tal semáforo se basa en un algoritmo que toma decisiones que parecen simplistas porque, según el coordinador del proyecto Predimed, "no considera componentes bioactivos (…) como vitaminas o polifenoles y solo se queda con la composición de los alimentos".

Así que el aceite de oliva virgen y el ibérico de bellota se sienten fuertemente discriminados. Según el Ministerio de Consumo, el aceite de oliva quedará excluido del sistema Nutri-Score. Del jamón no hay nada concreto aun. Tampoco he leído hasta ahora nada relacionado con los frutos secos, pero si el famoso algoritmo sigue con su rutina seguramente les caerá la D o la E, ya que abundan en calorías y grasas. Que las grasas sean tan saludables como las del aceite de oliva virgen o las del ibérico de bellota, al Nutri-Score le da igual, ya vemos como funciona. No tendrá en cuenta su alto contenido en fibra (que, de paso, rebaja mucho la absorción de las grasas) ni sus abundantes vitaminas y minerales, como calcio, magnesio, hierro…y cinc, que acaba de ser objeto de un interesante ensayo en Barcelona (Hospital de Mar y Universidad Pompeu Fabra) sobre su utilidad en la lucha contra la Covid19. Entre el 9 de marzo y el 1 de abril de 2019 observaron a 249 pacientes de Covid con 65 años de media. De los que tenían el cinc bajo fallecieron el 21 %, y de los que lo tenían más alto solo murieron el 5 %. Y, mira por donde, los frutos secos son alimentos muy ricos en cinc, especialmente almendras, avellanas y piñones: unos 8 mg/100 g, sólo superados por las ostras, que tienen casi 60 (que son mucho más caras y no tan disponibles). Eso sí, han de ser crudos o tostados y mejor sin sal. Veinte o treinta gramos de frutos secos variados al día son una auténtica medicina, y un perfecto tentempié entre comidas. Ojo, no confundir "frutos secos variados" con ese infecto popurrí de cacahuetes fritos, gominolas, kikos, habas secas y sal que nos ponen con ese nombre en muchos bares.

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