Utopías posibles

Luis Ibáñez

Profesor

Pedagogía de la pedagogía

La escuela es un bien social, un servicio en el que todo el mundo puede y debe participar

No sé si será algo propio de nuestro carácter latino, pero en este país es deporte nacional que cualquiera se considere experto en cualquier tema. Si tenemos hijos, ya automáticamente podemos dar lecciones a los demás sobre cómo educar, cómo alimentarlos o cómo comportarse. Como si todos los hijos y todas las familias fueran iguales. Es como si por el hecho de haber superado un cáncer, ya nos considerásemos expertos en oncología, o por saber hacer mil cosas con el ordenador, ya fuésemos informáticos. La escuela es uno de los pocos lugares por los que pasa toda la población. Todo el mundo tiene que estar escolarizado al menos hasta los 16 años, y parece que esa "amplia experiencia" (nótese la ironía) de tener hijas o hijos durante 10 años (al menos) en la escuela, nos diera total autoridad para juzgar, organizar y opinar sobre cualquier hecho educativo. Igual que el profesorado, que termina su Grado en Historia (pongamos por caso), y después de estar 15 años dando clase ya se considera una autoridad en pedagogía. En 15 años un docente puede aprender mil técnicas, procedimientos, plantearse mil reflexiones, leer sobre su profesión (que es la de profesor o maestro, no la de historiador, por cierto), o no. Como comenté a alguien en cierta ocasión, "estar 15 años siendo profesor, solo significa que eres 15 años más viejo".

La escuela es un bien social, un servicio en el que todo el mundo puede y debe participar, pero teniendo claro la posición que cada cuál ocupa. A nadie se le ocurriría decir a un médico cómo tiene que operar, aunque opinemos sobre el sistema sanitario. Por eso es muy importante que la ciudadanía y el propio profesorado sepan que existe una ciencia social, con 200 años de historia, la pedagogía, que viene recopilando aportaciones, reflexiones y experiencias prácticas en las que basar nuestras afirmaciones y actuaciones, a veces echando mano de otras ciencias como la sociología, la psicología, la antropología... Lo demás, es polvo, paja, intereses comerciales o políticos. El conocimiento nunca fue más democrático ni accesible que hoy en día, a golpe de "clic", pero hay que acudir a revistas científicas, estudios serios y también a los clásicos (Freire, Freinet, Dewey, Montessori, Ferrer y Guardia, Apple, Beane...). Solo desde la ciencia es posible construir. Quienes nos lo tomamos en serio, tenemos que empezar a hacer pedagogía de la pedagogía.

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