Crónica Levantisca

J. M. Marqués Perales

jmmarques@diariodecadiz.com

Y sin Presupuesto

Si Sánchez convoca en marzo, el Parlamento andaluz podría esperar hasta conocer el resultado de las generales

Ala Comisión Europea no le gusta el plan de Presupuestos de 2019 que le ha enviado España, no lo comprende bien y calcula que no se ajustan a la senda de estabilidad. No son los de Italia, que los ha devuelto, pero no le podría dar su aprobación. Sin embargo, a Pedro Sánchez le hace un favor. Y eso nos lleva a unas prontas elecciones generales, cuya convocatoria cabalgaría sobre la elección del presidente de la Junta en el nuevo Parlamento elegido el 2 de diciembre.

Aunque Pedro Sánchez sea duro como el titanio y flexible como el cuero, no puede seguir gobernando sin los aliados de la izquierda, sin Presupuesto y sin presidente del Consejo General del Poder Judicial y con Torra echado al mont. Las cuentas de 2019 eran una invención semántica formulada para dar cabida al hambre presupuestario de Podemos, sustentadas además sobre una relajación del déficit que ha sido bloqueada en el Congreso y en el Senado. En definitiva, que es mejor que Bruselas no vea lo que carece de apoyos y, además, sería perjudicial para la senda de ajuste.

Pedro quiere aguantar, dicen los suyos, y todos conocemos la capacidad del presidente para resistir, pero las cuentas del calendario tampoco van a salir.

Resistir por resistir hasta otoño carece de sentido, se necesita un Gobierno más fuerte para aguantar el tipo de la sentencia del Procés y en lontanza se aprecia una crisis económica mundial causada por los trabas de Trump al libre comercio. Los datos económicos pueden comenzar a empeorar, un hecho que sería letal para el Gobierno de Sánchez porque recordaría aquel final apocalíptico de Rodríguez Zapatero.

Por otra parte, los contrincantes no están mejor, a excepción de Ciudadanos. El PP de Casado está en construcción, y las investigaciones judiciales sobre una posible operación de Interior para robar pruebas a Luis Bárcenas ya están en marcha. Y la Sala Segunda del Supremo no está para apaños. A Pablo Iglesias lo están cociendo en su jugo Manuela Carmena y el propio Sánchez, con su inestimable colaboración.

Marzo o mayo, ésa es la cuestión. Si fuera en marzo, se deberían convocar en enero, justo cuando el Parlamento andaluz estará recién estrenado. Si fuese así y si Susana Díaz no tuviera una mayoría holgada, Adelante Andalucía no le votaría hasta esperar a los resultados de marzo. Y, entonces, hasta Ciudadanos podría cambiar de opinión. Si las elecciones fuesen el 26 de mayo, habría riesgo de repetición de las andaluzas para ese día si no hubiese una gran voluntad de acuerdo.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios