La tapia con sifón

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No se puede negar al Consistorio el esfuerzo realizado en publicidad para conseguir Capitalidad

Vuelvo de las vacaciones y tengo que escribir rápido porque a las once (de ayer para ustedes) se inaugura la sede de "Almería capital gastronómica 2019". Previamente, el jueves, el Ayuntamiento firmó con Ashal el apoyo a seis Jornadas, dos nuevas -cocina saludable y coctelería- y las ya conocidas ruta de tapas (12ª edición), día mundial de la tapa (5ª), platos de película (7ª) y la longeva Feria del mediodía. No se puede negar al Consistorio el esfuerzo realizado en publicidad para conseguir la susodicha Capitalidad gastronómica y el que se anuncia en numerosas actividades de difusión. Lo que pasa es que la publicidad es un arma de doble filo. El filo malo es que el consumidor se siente decepcionado cuando compra y utiliza un producto que le han vendido con grandes promesas; puede que pille un cabreo y no vuelva a comprarlo. Todos conocemos casos así. Les voy a contar uno de hace quince años.

Una nueva empresa se había hecho cargo de un hotel de cinco estrellas en horas bajas y acometió unas fuertes reformas. Para enderezar el departamento de comidas me pidieron un estudio y propuesta de reformas. Me pasé un día analizando el restaurante, dependencias relacionadas, personal, carta, etc. Redacté un preinforme y adjunté un presupuesto para el informe completo y medidas a tomar. Entre estas proponía el cambio de la estructura de las cartas de platos y vinos, el uso de productos locales, elaborarles una base de datos de cocina almeriense y contemporánea, incluir información nutricional (hoy tan en boga), asesoramiento en la reestructuración de la plantilla y, por último, un programa de jornadas mensuales, contactos con restaurantes invitados y colaboración en la difusión mediática. Bueno, pues me contestaron que lo único que querían era que les organizara jornadas gastronómicas. Naturalmente, no acepté. Contrataron a otro asesor, hicieron unas cuantas jornadas… y hasta el día. Que yo sepa, el restaurante del Envía Golf sigue sin ser un referente en la hostelería almeriense.

O sea que, ahora le toca a Ashal llenar de contenido esa gran oferta propagandística. En realidad deberían haberlo hecho ya. A ver si desciende el flujo de furgones congeladores en las zonas de tapas y vemos a más cocineros en la plaza, escogiendo el pescado y la verdura. Que ahora son pocos y conocidos por todos. No hay más que preguntar a un pescadero.

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