De los datos de paro y afiliaciones a la Seguridad Social conocidos el viernes destaca, en nuestra provincia, que el paro ha descendido -si, en junio- por primera vez desde 2013 y en una cifra que no solo supera ampliamente la de cualquiera de los años anteriores sino que, además, es difícil que se reproduzca en los años venideros. Salvo otra pandemia o cualquier desgracia que nos ataque unos meses antes de junio y acabe para entonces. Ya estamos curados de espanto, no descartemos nada. Pero aquí está la clave de lo ocurrido este mes, en la excepcionalidad en la que llevamos instalados desde marzo de 2020 y en el camino hacia la recuperación de la normalidad. El año pasado, por estas fechas, se trataba de la nueva normalidad. Pero, quizás por ciertas connotaciones apocalípticas, la expresión tuvo poco éxito. Queremos caminar hacia la normalidad, la de toda la vida. El ritmo de vacunación ha generado más confianza y la reapertura de la actividad permite reducir el desempleo provincial en 2.318 personas, un 3,15%. Y, un dato más esperanzador, por primera vez desde que empezó el covid, hay un descenso interanual del paro. Ahora el total de desempleados es inferior en 6.286 personas, un 8% menos que hace un año. Cierto que aún restan 15.184 parados más que en febrero de 2020. Sin embargo, el total de personas en ERTE baja a 3.033 y constituye la cifra más baja desde que se establecieron los ERTE covid. También es un dato al que prestar atención pues podría significar que se mantienen empresas zombies, aquellas que cuando terminen las ayudas cerraran y parte de estos trabajadores podrían, llegado el otoño engrosar las cifras de paro. Aquí ya surgiría todo el resto de problemas, el principal la edad que podría llevar a parte de estos nuevos desempleados fuera del mercado laboral definitivamente Con todo, no saquemos conclusiones basándonos en lo visto en anteriores crisis. Se está observando que parados mayores de 50 años encuentran empleo con más facilidad precisamente por esa falta de trabajadores causada por el reinicio de la actividad -de todos a la vez- Un último dato, el total de autónomos cobrando la prestación por cese de actividad también llega al nivel más bajo desde que se creó, con 2.543, la mitad de los existentes en mayo. Confiemos en que esto es algo más que el símil de la pelota que, como sabemos, cuánto más fuerte golpea contra el suelo más rebota.

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