Ciudadano A

Iván Gómez

figomez@elalmeria.es

We are the champions

Vecino saca el altavoz y dale brío, que suene cada tarde la música de la victoria para que nadie baje la guardia

Otra, otra! Gritaban enloquecidos anoche desde el balcón los niños del quinto al vecino de enfrente. Y lo hicieron una vez terminado el mayúsculo aplauso a los profesionales sanitarios que están haciendo un enorme esfuerzo diario para que la crisis del coronavirus no se cobre más víctimas, además de contener no sin riesgo la propagación de un germen que tiene en vilo a medio planeta. No les faltaba razón ni atino a estos niños en su súplica, hastiados de saltar del comedor al dormitorio y de la cocina a la terraza. El singular morador del bloque sexto había sacado los altavoces para poner a toda pastilla la canción We are the champions, una de las baladas más emblemáticas del mítico grupo Queen, lanzando con sus acordes un mensaje único y directo que nos estremeció a unos cuantos. Porque, más allá del Viva España o del gracioso de turno con ¡Estefanía! que se suele exclamar estos días tras la ovación a nuestros médicos y enfermeros, hay canciones que te motivan y te invitan a no rendirte al sonar en el momento preciso. Después de todo el día en casa, de desastrosos telediarios que disparan las cifras de contagiados, cuando el ánimo y la moral flojean por el cansancio y el aburrimiento, uno se reconcilia con las ganas de luchar en ese instante en el que suena una melodía vinculada a la victoria en las competiciones deportivas. Todos la hemos cantado alguna vez -no es ni mucho menos patrimonio del fútbol aunque siempre me recordará al gol de Iniesta- y para cualquier atleta simboliza tanto o más que el himno de su propio país. Ni las españolas Sobreviviré ni Resistiré, que se han situado en la parte alta de los hits vecinales del coronavirus, podrán estar a su altura porque Freddie Mercury compuso su letra 4 años antes de que yo naciera y ya tenía la receta para salir de esta jodida situación: "Lo considero un reto ante toda la raza humana y no voy a perder. Somos los campeones, amigo mío, y seguiremos peleando hasta el final". Compro ese relato y no me importaría que fuera la banda sonora de mi patio cada tarde justo al término del aplauso al esfuerzo de nuestros héroes de bata blanca. Estoy convencido de que otros colectivos como el de los transportistas también merecía su minuto, sin olvidarnos de guardias civiles y policías, pero ya habrá tiempo de agradecimientos y condecoraciones. Lo importante ahora es no bajar la guardia y pelear por el futuro de nuestros hijos y el bienestar de los mayores. Que suene la música de la victoria para que nadie olvide su responsabilidad en esta crisis sanitaria. Vecino saca el altavoz y dale brío. We are the champions, my friends.

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