Carta del Director/Luz de cobre

Qué atrevida es la ignorancia

No logro entender que hemos podido hacer mal para que desde fuera se nos vea bajo la mirada del tópico

La irrupción de VOX en el escenario político de la provincia y los más de 40.000 votos obtenidos, en especial en aquellos municipios en los que la inmigración es una parte importante de la población, ha desplegado hacia esta provincia toda la maquinaria amarillista nacional. Nos encontramos con análisis sesgados, opiniones de parte, reportajes no elaborados, noticias a vuela pluma y, lo que es más preocupante, pontificando desde un púlpito imaginario sin documentación previa y desde la más absoluta ignorancia. Pero ya sabemos que precisamente esta, la ignorancia, es la más atrevida de las "cualidades" humanas. He leído en estas dos semanas todo o casi todo lo que se ha publicado en torno a El Ejido, Níjar y otros pueblos de la provincia en los que el partido de Santiago Abascal ha logrado unos resultados, cuanto menos sorprendentes. Lo preocupante no son los sufragios logrados, que lo es, sino comprobar como analistas que siempre he pensado coherentes y con criterio y periódicos que, al parecer, están a la vanguardia de la información, se atreven a dogmatizar, sin el más mínimo rigor, a los que aquí habitamos, en la búsqueda de no se qué arca pérdida. Tratan de echar todo el lodo posible sobre unos ciudadanos, todos sin excepción, que hemos sido capaces de, con un espíritu de sacrificio enorme y con una capacidad de innovación digna de encomio, situarnos a la cabeza del país en renta per cápita y con escaso o nulo apoyo de las administraciones. No logro entender en qué hemos podido fallar para que desde fuera se nos vea bajo la mirada del tópico, sin profundizar en la verdadera esencia de lo que aquí se ha conseguido. No echo balones fuera en que hemos cometido errores y con seguridad los seguiremos cometiendo. No me siento especialmente orgulloso de que seamos noticia nacional por aquellas cosas que aún no hemos sabido pulir y darles brillo. Aunque me gustaría aquí preguntar a aquellos que se arrogan la virtud de la perfección y el atrevimiento de la ignorancia en qué provincia española no existe un barrio marginal, mal que nos pese y, si profundizamos un poco más, no encontramos economía sumergida, con mano de obra más barata e ilegales trabajando. Y no, no es para sentirse orgulloso. Pero tengo la sensación de que las nubes no nos dejan ver el monte. El Ejido, Níjar, Roquetas, Adra, Vícar, La Mojonera o la propia capital, con sus defectos, son un ejemplo de ciudades de convivencia, en la que el desarrollo logrado con la agricultura bajo plástico ha ido ligado al bienestar de los vecinos, a la mejora de las condiciones de vida de aquellos que menos tienen y a la apertura de un amplio abanico cultural e innovador del que todos nos debemos sentir orgullosos. Claro que todo es mejorable, incluso el trabajo de aquellos que buscan cualquier excusa para tratar de echar toda la inmundicia que puedan sobre nosotros. Y no, no lo vamos a permitir.

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