DIARIO DE ALMERÍA En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Estamos siendo objeto de una gran crisis que azota a la sociedad española, provocada por una epidemia vírica, ocasionando una pandemia que ha puesto en cuarentena a una gran parte de la población española, y de paso poniendo en jaque, no solo a nuestra sanidad, sino también a nuestra economía que sufre un periodo de declive por encontrarse todas sus estructuras a un bajo nivel de abastecimiento, debido al colapso económico que produce un estado de alarma, además de la alerta de todos los organismos sociales, por cierto; quiero romper una lanza por el colectivo sanitario y todos aquellos que velan por que no falten ninguno de los recursos fundamentales en nuestro país; pero no solamente estos colectivos son dignos de mención, sino que todos tenemos una gran responsabilidad ante esta situación del covid-19. En este artículo mi intención no es hablar del virus, que ya lo hacen muchos medios y creo que excesivamente, sino tratar nuestra formación, basada en el pilar básico de la educación, pero ¿la educación para qué?, quizás, para que sepamos tomar decisiones, para saber hacer una correcta interpretación de las normas dadas, no solo limitarnos a obedecerlas, que es lo que debemos hacer, pero también que nuestras decisiones particulares sean adecuadas a la realidad que se está viviendo, para qué sepamos distribuir de forma racionalizada los medios puestos a disposición de la sociedad y en definitiva para que el estado de alarma se convierta en una carga menos pesada, y eso solo se puede lograr si ponemos a funcionar nuestra capacidad de pensar, que es producto de nuestro intelecto y este a la vez de evaluar los riesgos y la finalidad de nuestras reacciones, alejándonos de posibles casos de culpabilidad, donde nuestros recursos intelectuales, afectivos y morales, siempre estarán al servicio del bienestar general de la sociedad en que vivimos. Para lograr esto es importante que forjemos también nuestro carácter, nuestra capacidad de ayudarnos, dentro de las posibilidades que nos brindan los medios informáticos. La educación como sabía muy bien Kant, no es para que nos convierta en la rutina a la que estamos acostumbrados, todo lo contrario, es para el futuro, para situaciones extremas, como es la situación que estamos viviendo. Por eso, el buen carácter es el que aumenta las posibilidades de desarrollo, creatividad y eficacia de una persona, esto nos caracteriza como optimistas, valientes, en definitiva todo lo que nos exige esta situación que nos invade. Luego ante este momento crítico, debemos innovar, invertir nuestro tiempo en aquellas acciones que no hacemos como norma general, creo que hay muchas, hagamos una inversión distinta de nuestro tiempo libre aprovechándolo y forjando nuestro carácter; esto demostrara nuestros valores, que si bien, los hemos puesto a disposición de otras causas, esta no merece menos consideración, más aun, cuando la solidaridad y la democracia caracterizan a este gran país, que es España.

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