El calor ese día era sofocante, aunque en aquel húmedo rincón, la frescura del agua y el verde que lo circundaba hacía que apenas se notara, salvo por el constante sonido de las cigarras delatoras. Desde muy pequeño estaba acostumbrado a pasar allí los días más cálidos del verano, era un lugar de una belleza excepcional, el cauce del río discurría torturado formando minúsculas cascadas entre dos montañas tan cercanas, que casi podían tocarse entre sí. En la zona más ancha, el agua se remansaba, formando piscinas naturales de distintos tamaños, que los jóvenes aprovechaban para el baño. Era un paisaje insólito, rodeado de tierras quemadas por el sol, en aquel lugar se confundían los trinos de los pájaros con el chapoteo de los bañistas en el agua, y por un instante uno se sentía encerrado en una burbuja, ajena a todo cuanto la rodeaba. El curso había sido duro, ayer había acabado el último examen, así que el placer era intenso ese día. Cuando escogió la carrera de derecho, pesó más la nota que la verdadera vocación, sin embargo a lo largo del año fue descubriendo que podía ser una profesión apasionante, nunca había sido consciente de que todo, absolutamente todo en la sociedad en la que vivía, estaba regulado, y pocos conocían las normas que debían cumplir o cuyo cumplimiento podían exigir. De pronto tuvo conciencia de muchos aspectos de la vida cotidiana que hasta entonces le habían pasado desapercibidos, aunque no podía precisar si era consecuencia del propio proceso de madurez que estaba experimentando, o por los conocimientos adquiridos en estos dos cursos de Universidad. Este año había tenido una profesora de Derecho Constitucional que le había hecho reflexionar sobre múltiples aspectos de la vida política y social de su país, derechos como el de la intimidad o el honor de los ciudadanos, chocaban constantemente con el de la libertad de expresión o de información, sin que hubiese una fórmula magistral que pudiese determinar cuál prevalecía en cada caso. Se estaba instalando en la sociedad la conciencia del "todo vale" cuando de la vida de personajes mediáticos se trataba. Pensó que no podría soportar tanta presión, si se ejerciese sobre él… Alguien a su lado escuchaba la radio, las noticias más destacadas del día le hicieron recordar el Artículo 1.2 de la Constitución Española: "La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado." Hacía exactamente dos años en que había estrenado su derecho al voto en unas elecciones municipales de cuyo resultado salió elegido el alcalde de su pueblo, y una duda le asaltó cuando se detuvo a pensar cuando le tocaría elegir al poder judicial, ese tema no lo tenía muy claro, seguramente ese día no asistió a clase.

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