Otra reivindicación de las humanidades

La defensa de las Humanidades es transmitir sus contenidos y enseñar a conocer la civilización y defenderla de los bárbarosHabría que distinguir entre: "las izquierdas definidas políticamente" y las "izquierdas indefinidas políticamente"

Es frecuente toparse con adalides de las Letras (o Humanidades) que las defienden con el aburrido argumento de que enseñan a pensar, a ser críticos y a tener autonomía intelectual, luego acabar con ellas es abolir la democracia. Acríticamente aceptan esa línea de defensa y se espantan cuando notan en su entorno miradas de incomprensión o disconformidad. Si, por ejemplo, las Clásicas, la Historia o la Filosofía hubieran sido por definición escuelas de ciudadanía, vivero de demócratas y semillero de conducta ética, no habría habido filósofos nazis, historiadores al servicio de las dictaduras ni mentirosos compulsivos aprovechándose de su formación para enturbiar los destinos de su país.

¿Ayudamos a desarrollar valores intelectuales? Tengo la impresión de que tanto como cualquier otro conjunto de materias, cada cual a su manera: unas se basan en axiomas; otras enseñan el funcionamiento de cosas e instituciones; otras se enfocan al éxito y la victoria, se centran en el resultado y se olvidan de la moralidad de los procedimientos. Todas desarrollan un pensamiento crítico… O no lo hacen, porque no fomentan actitudes las materias, sino quienes las enseñan, ni crean los Reales Decretos conciencia ciudadana, sino los docentes y las familias.

Me parece que algo característico transmitimos o podríamos transmitir los profesionales de las Humanidades. Lo bueno de las Letras es que, así como hay traducciones buenas y malas, no hay una única posible; el estudio del pasado nos enseña a ver las cosas en perspectiva; conocer la lengua, literatura y cultura de otro pueblo nos ayuda a salir del cortijo espiritual y entender hasta qué punto somos todos los seres humanos una misma especie; aprender a persuadir es una buena forma de desenmascarar a los demagogos; entender y disfrutar cualquier creación artística ayuda a liberarse del lastre del tedio diario. Creo que la gran enseñanza de las Humanidades, lo que las diferencia e impregna de valor, no es la fabricación de líderes, el fomento de los subproductos de la cultura del éxito ni la formación de políglotas analfabetos, sino ver a la Humanidad como un conjunto, la vida como un proceso y el saber como un valor en sí. La mejor defensa de las Humanidades es transmitir sus contenidos y enseñar a los estudiantes a conocer la civilización y defenderla de los bárbaros. No es poco, desde luego, para estos tiempos que nos han tocado.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios