La sanidad pública no es un negocio

¿Priorizar contratos con la privada en lugar de invertir en la pública? Por ahí no, señor Moreno

Con la cantidad de sectores que anuncian un 'otoño caliente', la temperatura de la calle puede aumentar tanto que igual nos llega para pasar el invierno sin calefacción. Los últimos en anunciar que la van a liar son los médicos de la sanidad privada, que han denunciado que los baremos con los que las aseguradoras les retribuyen no han sido actualizados desde hace... ¡32 años! Y es que el negocio de la sanidad privada se basa, sobre todo, en los seguros (pacientes de gama media), ya que las consultas privadas de verdad, sin seguros ni baremos que valgan (pacientes de alta gama), son las menos.

A los que llevan más de tres décadas pagando religiosamente sus pólizas, esas compañías les habrán incrementado las primas todos los años, aparte de haberles impuesto, muchas de ellas, un copago por cada acto médico. Pero la sanidad privada es un negocio, y cuanto más se cobre a los 'clientes' y menos se pague a los médicos... El caso es que los galenos han dicho basta y han avisado de un grave conflicto como lo suyo no se arregle, y además han amenazado con poner ellos mismos otro copago, previo acuerdo con los pacientes, eso sí; es decir, que igual hay un regateo: "Serán diez euros, si le parece". "Le doy cinco, como mucho". "Siete y no se hable más". "De acuerdo, trato hecho".

Pero la sanidad privada también vive de los conciertos y contratos con la pública. Y resulta que el Servicio Andaluz de Salud entre 2018 y 2021 aumentó la partida para centros concertados en un 28 por ciento. La Junta lo justifica porque había que aliviar las listas de espera para dejarlas en unos "plazos de demora razonables", como dijo el anterior consejero en la materia (¿ese almeriense que lleva más de tres años esperando, con continuos dolores, que le operen de una piedra en el riñón habrá alcanzado ya el 'plazo razonable' o aún no?), pero ya le digo al presidente que si la norma va a ser priorizar conciertos con la privada en lugar de invertir en la pública, por ahí no, señor Moreno, le supongo enterado de que la sanidad pública no es, o no debería ser, un negocio.

Por lo demás, estos pacientes que se derivan son de 'gama baja', los facultativos privados no les pueden proponer ningún copago, como mucho que pongan en la mesa un bote con monedas por si algunos les dejan 'la voluntad'.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios