Mientras el mundo gira

andrés caparrós

El tiro por la culata

Toco de oído. Soy un autor musical de los llamados, "silbadores"; o sea, no sé leer los signos de un pentagrama, y, sin embargo, a veces acierto inventando canciones que la gente canta, para mi asombro y regocijo. A lo que voy: Pablo Iglesias, el de la política "con cojones", el muñidor de un nuevo orden mundial, se despierta un día "amb trempera matinera" - es decir, empalmado - y tira un tiro al aire que cae en la arena, declarando en plan machote, que el pueblo saharaui tiene derecho a referéndum e independencia, cosa con la que se puede estar de acuerdo, o no, si los doctores en esta historia nos explican claro y bien, los fundamentos a favor o en contra. Tal vez él sea uno de esos doctores. Pero también es el vicepresidente del Gobierno de España, y como tal, tendría que haber afinado la puntería, calculando con más detenimiento las consecuencias de tal posicionamiento, máxime, cuando se estaba cocinando la visita del Presidente Sánchez al Rey de Marruecos.

De repente, la agenda del monarca se queda sin hueco para esa reunión en Rabat. De repente, reaparecen, con apremio intempestivo, las consabidas reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla. De repente, Donald Trump, todavía Presidente de Estados Unidos, hace saber al mundo que el Sáhara pertenece a Marruecos. De repente, la Base Naval de Rota, se traslada precisamente al Sáhara. De repente, "el pícaro Picardo" aprovecha que el Gobierno de España, noqueado, está más solo que la una, que ni Trump hoy, ni Biden mañana, van a retirar su apoyo a los intereses de Inglaterra, y se lleva a "su" Peñón todas las fichas de la partida de póker que ha jugado, en las agónicas últimas horas del año, con nuestra Ministra de Exteriores.

Dicen, quienes están en esta pomada, que no hemos salvado ni los muebles. Ruina total, por más que Arancha González Laya haya pretendido convencerse y convencernos de que hemos ganado, por fin, al derribar la Verja. Mal veníamos del malhadado 2020, y mal estamos empezando a transitar por el 2021. Nos hace temblar el anuncio de la subida de impuestos. A los propietarios de viviendas les hacen temblar los ocupas que, con el respaldo total del Vicepresidente, campan y acampan a sus anchas por las propiedades del prójimo.

Temblamos quienes necesitamos alquilar un inmueble porque los propietarios exigen desde la Partida de Nacimiento hasta el Certificado de Penales, avales innumerables y el adelanto de seis mensualidades por lo menos… Todos estos temblores, sumados a los otros, que no cesan, bien al contrario. La tercera ola avanza, al parecer, inexorablemente, mientras Pedro Sánchez pone de moda el guiño del ojo izquierdo y la ciudadanía, qué remedio, se ve forzada a practicar el guiño del orto ojo. Parece que a todos, menos a unos pocos, nos está saliendo el tiro por la culata.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios