Tribuna

JAVIER SORIANO

Coronel en la reserva

100 AÑOS DE LEGIÓN ESPAÑOLA

Los Legionarios han sabido conservar y transmitir a las nuevas generaciones los valores por los cuales su fundador la creó, el Credo Legionario

100 AÑOS DE LEGIÓN ESPAÑOLA 100 AÑOS DE LEGIÓN ESPAÑOLA

100 AÑOS DE LEGIÓN ESPAÑOLA

E N la portada del diario El País del 31 de enero de 1920 se publicó un artículo titulado "Tropas extranjeras en España", en el que se decía, entre otras lindezas, lo siguiente: "…el Ministro de la Guerra, el Gobierno solidario en la firma del Ministro, ha estampado en la "Gaceta" un decreto monstruoso que no puede ser tolerado a menos que se haya perdido aquí, en absoluto, no ya toda noción de la nacionalidad, de la vida de un país de ciudadanos libres, sino hasta del sentido común.", o "…, sin la franqueza con que se abordan los actos nobles, se dispone la creación de un Ejército de aventureros extraños al país que podrán ser lanzados a voluntad de quien mande contra los ciudadanos españoles en la propia tierra española, contra los obreros en caso de huelga, contra los que en un momento de exaltación demanden violentamente un derecho, formulen una protesta."

Se refería este artículo al Real Decreto de 28 de enero de 1920 por el que Su Majestad el Rey Alfonso XIII ordenaba la creación del Tercio de Extranjeros, en cuya exposición de motivos indicaba que "la conveniencia de utilizar todos los elementos que pueden contribuir a disminuir los contingentes de reclutamiento en nuestra Zona de protectorado en Marruecos, inclina al Ministro que suscribe (José Villalba) a aconsejar, como ensayo, la creación de un Tercio de extranjeros, constituido por hombres de todos los paises que voluntariamente quieran filiarse en él para prestar servicios militares, tanto en la Península como en las distintas Comandancias de aquel territorio."

"Para prestar servicios militares, tanto en la península…" fue el motivo del furibundo ataque del diario El País a este Real Decreto, que cumple este 28 de enero los cien años de su promulgación, y quizás, entre otras causas, sea este párrafo, lo que ha provocado la aversión histórica de los comunistas a la existencia del Cuerpo de La Legión, por otra parte incomprensible, puesto que estamos hablando de un Cuerpo militar que siempre ha representado un porcentaje sobre el total de efectivos del Ejército de Tierra poco significativo, ya que en su momento más álgido, al finalizar la última guerra civil, alcanzaban 19 Banderas (Batallones), y en la actualidad son 5 banderas y Unidades de Apoyo de Brigada, lo que puede suponer un 5% de los efectivos del Ejército de Tierra. Y en cuanto a extranjeros, nunca han llegado a representar más de un 20% del conjunto de la fuerza legionaria, llegándose incluso a admitir soldados de recluta forzosa.

Pero algo debe tener La Legión para que siendo tan pocos, tengan el protagonismo que tienen. Un Cuerpo militar que, desde su creación en 1920 hasta la década de los 80, a pesar de los cambios de nombre y estructuras orgánicas, se había mantenido con un marco normativo específico que le daba una seña de identidad propia, incluso durante la 2ª República. Su integración en la década de los ochenta del siglo pasado en el marco normativo general por el que se regulan los Ejércitos, la ha igualado al resto de Unidades, perdiendo competencias tan propias como la posibilidad de reclutar su propio personal, incluidos extranjeros de cualquier nacionalidad, y la promoción interna dentro de las propias Unidades de la Legión. Es evidente que ante la disyuntiva de disolverla o mantenerla, el mando político tomó la decisión intermedia de "descafeinarla" poco a poco.

A pesar de ello, La Legión sigue siendo diferente al resto de Unidades de los Ejércitos, y esas diferencias desde mi punto de vista son esencialmente dos: la primera y más importante es sin duda alguna el mantener vivo el espíritu que supo inculcar a los primeros legionarios su fundador, el Teniente Coronel Millan Astray, plasmado en el Credo Legionario; y la otra diferencia esencial es el grado de operatividad de estas Unidades, consecuencia lógica del cumplimiento de los espíritus del Credo Legionario.

En estos cien años desde el Real Decreto de creación, los Legionarios han sabido conservar y transmitir a las nuevas generaciones los valores por los cuales su fundador la creó, el Credo Legionario. Cien años jalonados por el ejemplo de sus 23 laureadas individuales y 7 colectivas, máxima condecoración en tiempo de guerra. Sin duda alguna, el tan denostado Millán Astray acertó en su concepto de Legión.

Aunque en realidad, el centenario se cumplirá el próximo 20 de septiembre, fecha en la que en 1920 se alistó el primer legionario, el ceutí Marcelo Villeval Gaitán.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios