Tribuna

JOSÉ Mª MARTÍNEZ DE HARO

Escritor y periodista

Año nuevo

Un dato anecdótico; nací el 31 de diciembre a las 11,30 en la noche de un año muy lejano cuando se restablecían sin estruendo los vínculos y las relaciones tras una guerra fratricida. Me cuentan que aquellas Navidades fueron una explosión de júbilo por tantas razones para unos y de tristeza por otras razones para otros. Pero la gente se congregaba en las calles y en las casas con panderetas, zambombas y el son de los villancicos populares para expresar las tradiciones de cualquier pueblo de España. El gris de aquellos años fue diluyéndose poco a poco y el pueblo recobró una cierta normalidad guiada de la esperanza en una vida mejor. Desde entonces el mundo y España han cambiado a tal punto que apenas es reconocible. Una vida plena disfrutando de derechos y libertades inéditas, una sociedad moderna con la mejor calidad de vida de la historia. Y un sistema político democrático basado en la Constitución del consenso. Nadie pudo imaginar algo así en enero de 1.943, cuando yo vine al mundo. Así que he ido conociendo las distintas etapas de un progreso con sus altibajos pero que ha sido imparable hasta llegar a la entrada del nuevo año de 2021. Ya han trascurrido las principales celebraciones de una navidad extraña entre el miedo a la pandemia y la esperanza de las nuevas vacunas contra el virus. La sensación es sin embargo distinta a todas, hemos conocido algo semejante a un estado de asedio. Incluso sabemos sobre el Estado de Alarma, el toque de queda, el confinamiento y la restricción de libertades básicas. Y así hemos soportado estos diez últimos meses entre el dolor, el miedo y la incertidumbre a causa de algo inesperado e inaudito. Dura prueba para la humanidad amenazada por algo que no muchos logran entender aunque pronuncien bien su nombre; Covid 19. Lo más parecido a una guerra bacteriológica, porque si no es esto ¿ qué podría ser entonces una guerra bacteriológica ?.Los gobiernos del mundo han respondido de manera desigual, en general con escaso éxito frente a este virus. La esperanza estaba exclusivamente en la ciencia toda vez que ningún dios parece haber respondido a tantas súplicas y rogativas expresadas en todos los idiomas de la Tierra. La política ha sido superada por las disposiciones de carácter marcial y algunas democracias han mostrado su rostro más autoritario en manos de gobiernos de distintos signos ideológicos. El Gobierno de España ha gestionado esta emergencia en medio de una grave crisis política que ha socavado las instituciones democráticas de manera muy perceptible y el resultado de la inexperiencia, el oportunismo político y la arrogancia han dejado hasta la fecha cifras y datos pavorosos en relación a la estadística mundial. Por razones bastardas el acuerdo con las demás fuerzas parlamentarias de la oposición ha sido imposible y la llamada "cogobernanza" de la pandemia impuesta por el gobierno a las 17 C.C. Autónomas apenas oculta el miedo ante otro fracaso gubernamental en la segunda o tercera oleada del virus. La desorganización administrativa y legislativa y el abanico de normativas y restricciones autonómicas han aumentado la inseguridad y el desconcierto de millones de ciudadanos atrapados entre las disposiciones territoriales confusas y cambiantes. Ajena a todo esto la ciencia avanzaba en busca de una solución posible, han sido muchos los esfuerzos de los investigadores privados y de las compañías farmacéuticas para lograr las vacunas. Y las vacunas son una realidad que abre en este nuevo año una luz de esperanza en todos los rincones del mundo. Los expertos virólogos avisan que el virus seguirá entre nosotros, como otros virus que fueron mortales, pero si se consigue un alto número de personas inmunizadas se podrá retomar el curso de la vida en un tiempo razonable con cierta normalidad. Ante la expectativa de una respuesta ciudadana sobre la vacunación, he tratado de averiguar cuál es la actitud al respecto en algunas redes de internet. Hay varios grupos muy concienciados de la perentoria necesidad de vacunarse, pero igualmente otros muchos son contrarios por temor a reacciones y posibles efectos no previstos. Otros grupos establecen una condición; primero debieran dar ejemplo el Presidente del Gobierno, sus Vicepresidentes y todos los Ministros vacunándose ante las cámaras de las televisiones y con fe pública de este acto histórico. "Otros dirigentes políticos de países tan democráticos como EE UU ya se han vacunado ante sus ciudadanos; si Joe Biden es el ejemplo de buen gobernante para el Gobierno de España, se trata de seguir su ejemplo y vacunarse sin dilación " añaden ; "sería un gesto de valentía y confianza en la eficacia de la vacuna y animaría a millones de ciudadanos a acudir a vacunarse. Si los miembros del Gobierno no lo hacen no tendrán legitimidad moral para convencer a los españoles que lo hagan ". Pregunto al azar sobre la explicación que ha dado Pedro Sánchez sobre su decisión de vacunarse "cuando le toque". Pero advierten en las redes " El Presidente del Gobierno no es un ciudadano corriente, el debe dar ejemplo como capitán de esta nave y encabezar la lista de vacunaciones para preservar su liderazgo político en esta crisis histórica" .Desde Soria leo un comentario; "soy un jubilado de 83 años, con esposa, tres hijos y catorce nietos, con ganas de vivir, estoy seguro que pronto me llamarán de mi centro de salud para ponerme la vacuna, pues bien, yo renuncio a ese privilegio y lo cedo de corazón a Pedro Sánchez ". Y así despedimos el año y comenzamos otra nueva andadura plena de buenos deseos. La actualidad sin embargo es el único escaparate de la realidad y muy a pesar nuestro muestra presagios poco alentadores respecto al futuro; densos nubarrones sobre la deuda pública, el desplome de empresas y el cierre total de muchas de ellas. El salvavidas a la vista son los anunciados Fondos europeos aunque según leemos suscitan dudas sobre el control y metodología del reparto y aplicación de esos Fondos. Salvador Illa, ese prodigio de expresión funeraria que actúa de Ministro de Sanidad y Pompas Fúnebres se presentará como candidato del PSOE a la Generalitat de Cataluña. Pues qué bien para los catalanes y para España. Cuando voy por el final, me percato que este escrito parece un tablón de anuncios de malas noticias. Las buenas, las magnificas noticias ya las dado el propio Gobierno adelantándose en una comparecencia/espectáculo de auto complacencia con un balance que hace sospechar de la propaganda salpicada de euforia sin fundamento. Nadie se explica que aún estemos combatiendo este virus muy presente en nuestras decisiones y temores: Pedro Sánchez aseguró en Julio "hemos ganado la batalla al virus" dijo muy ufano. Ahora se trata tan solo de rematarlo. Vivir para ver y creer. Hay que enterrar a este asqueroso año que acaba .Aprender de todo lo que hemos vivido. Y que nos proteja la Providencia Paz y amor.

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