Tribuna

Juan José García

Experto en Inteligencia Económica y Competitiva

España, Marruecos y el Sahara Occidental

El Sahara Occidental es uno de los 17 territorios no autónomos bajo supervisión del Comité Especial de Descolonización de la ONU con el fin de eliminar el colonialismo

España, Marruecos y el Sahara Occidental España, Marruecos y el Sahara Occidental

España, Marruecos y el Sahara Occidental

Durante las últimas semanas han aparecido en los medios de comunicación declaraciones de EE.UU. apoyando las pretensiones marroquíes sobre el Sáhara Occidental y a la vez se señalaba que Marruecos establecería relaciones diplomáticas con Israel.

El pasado 10 de diciembre la Casa Blanca emitió un comunicado en el que, de forma oficial, reconoce la soberanía marroquí sobre la totalidad del territorio del Sáhara Occidental y apoya la propuesta marroquí de una autonomía como la única solución de las disputas actuales. En el comunicado se indica que un estado saharaui independiente no es una opción realística para resolver el conflicto y una autonomía bajo la soberanía marroquí es la única solución factible.

El Sahara Occidental es uno de los 17 territorios no autónomos bajo supervisión del Comité Especial de Descolonización de la ONU con el fin de eliminar el colonialismo. Fue introducido en la lista en 1960, cuando aún era una provincia española, y el proceso de descolonización se interrumpió en 1976, cuando España dejó el territorio saharaui en manos de Marruecos y Mauritania, después de la firma en noviembre de 1975 del acuerdo tripartito de Madrid entre los tres países.

En 1976 los representantes saharauis, apoyados por Argelia, crearon la República Árabe Saharaui Democrática y entraron en guerra con Marruecos y Mauritania, firmando la paz en 1979 con esta última, que renunció a sus pretensiones sobre el territorio saharaui.

En 1991 hubo un acuerdo de alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario auspiciado por la ONU y se estableció la misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO). El plan aprobado establecía un periodo de transición para celebrar un referéndum en el que el pueblo saharaui eligiera entre la independencia y la integración en Marruecos.

El territorio está ocupado en la actualidad en su mayor parte por Marruecos, aunque la soberanía marroquí no es reconocida por la ONU, y los intentos de celebrar un referéndum hasta ahora han resultado infructuosos.

La relación entre EE.UU. y Marruecos siempre ha sido muy estrecha y la decisión actual también se enmarca dentro de la estrategia de apoyo de la administración Trump a Israel y sigue el anuncio de relaciones con este país de Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Sudán. En todos los casos ha habido contrapartidas por parte de los EE.UU. en forma de venta de armamento o apoyo político para sus reivindicaciones. En el caso marroquí, ya se ha adquirido material militar norteamericano en el pasado y algunas informaciones apuntan a que se podrían vender próximamente aviones de combate y drones.

A raíz del anuncio de EE.UU., el Ministerio de Asuntos Exteriores español ha señalado que la paz en el Sáhara Occidental sólo puede resolverse de acuerdo con las resoluciones de la ONU, en línea con la postura mantenida hasta ahora por los sucesivos gobiernos españoles en relación con este asunto.

Habrá que ver el tratamiento que recibe por la nueva administración Biden esta decisión de la Casa Blanca, así como los otros acuerdos adoptados relacionados con Israel. Lo que es evidente es que se trata de un gesto de apoyo importante que puede que no tenga consecuencias inmediatas, pero significa un triunfo para las reivindicaciones marroquíes.

Para las relaciones entre España y Marruecos supone un contratiempo y no deja de ser una casualidad que a la decisión de EE.UU. haya seguido el aplazamiento de la cumbre de alto nivel entre España y Marruecos, que estaba prevista para el 17 de diciembre, justificada por razones de seguridad epidemiológica.

Como países vecinos que son, España y Marruecos están condenados a entenderse por el bien de los dos países. Las relaciones, a pesar de algunos gestos puntuales, nunca han sido fáciles porque siempre hay algún asunto que genera diferencias entre ellos. A pesar de todo, se llega a acuerdos puntuales sobre temas importantes como la lucha contra el terrorismo internacional y la celebración de las cumbres son una parte fundamental para estrechar las relaciones. Sería muy importante que la próxima pudiera celebrarse lo antes posible, ya que la anterior cumbre se celebró en 2015.

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