Tribuna

José María Martínez de Haro

Escritor y Periodista

Moreno y Susana

Moreno y Susana Moreno y Susana

Moreno y Susana

Ante una gran expectación se produjo el acto de investidura del candidato del PP, Juan Manuel Moreno. Su discurso se atuvo a lo esperado en una línea de moderación marca de la casa y de los muchos años de aprendizaje en las entrañas del partido. Moreno viene de ahí, de la casa y sería por ello que se dejó ver el relegado Javier Arenas y la sempiterna Celia Villalobos cacareante ante las cámaras apadrinando el acto institucional. Para completar la foto faltaba Pedro Arriola. Aún no sabe el reciente Presidente de la junta de Andalucía que esos carteles huelen a moho antiguo y que su sola presencia aleja votos hacia otros caladeros por aquello de que estaban allí, activos o pasivos, cuando ocurrió todo lo que ocurrió, de tal magnitud que acabó con desalojo urgente del PP en el Gobierno de España. Moreno, comedido, no fue capaz de emocionar ni de hacer vibrar a los suyos, cabe esperar que sea un político eficiente cualidad poco conocida por estos pagos. Y sería la eficiencia y el cumplimento del programa, esta vez sí, lo que podría permitirle completar la legislatura. Algunas circunstancias podrían ensombrecer el panorama político en estos años próximos. La primera sería la actitud declarada de una oposición muy variopinta; la que se sienta en el parlamento andaluz, PSOE y Adelante Andalucía que ya han presentado sus respetos a Moreno avisándole que estarán en la calle agitando banderas y pancartas junto a los infinitos grupos y asociaciones, sindicalistas, subvencionados, paniaguados profesionales y una indefinible aglomeración de todos que perciben que se acaba la vía lactante que les viene nutriendo durante tantos años. Caprí cet finí, decía aquella canción. Todos ellos parecen muy dispuestos a agitar las calles de Andalucía sin reparo alguno, incluidos los días laborables por aquello que "lo laborable" para muchos de ellos es un término relativo. Y como muestra allí estaban rodeando el Parlamento andaluz como medida preventiva. Algo de ternura causaba aquel grupo de sindicalistas haciendo una cadena humana enfervorecidos en el recuerdo de tiempos mejores. España ha avanzado hacia una democracia que más o menos está homologada a los países desarrollados, es por ello que quienes conocimos los años de autobús y bocadillo debajo de aquel balcón, rejuvenecimos ante el Parlamento de Andalucía. También estuvo el feminismo radical con un toque algo geriátrico .Todos a una a ver si jodían un poquito el acto del relevo con la fuerza de la calle. Sin embargo la calle que se expresó en las urnas parece otra calle de un país distinto. Y vimos una profesional de los pesebres; PCE, IU ,PSOE ( que arte el de Rosa Aguilar). Que sería de la oprimida Andalucía sin la ayuda de estas sinceras patriotas "sociales" siempre dispuestas a vivir de los dineros públicos. Y como no, la sonrisa escorada de Susana Díaz tan contenta de estar en la calle con su "Andalusía del arma".La segunda circunstancia son los socios de gobierno e investidura, Cs y VOX, ambos anuncian que estarán observando sin pestañear los acuerdos firmados como el juramento de Santa Gadea arrogándose cada cual el protagonismo del cambio. Estábamos tratando de descansar un poco de Susana, de su vara de peregrina rociera , de su manto y su llanto trianero pero parece que no ha entendido casi nada de lo que ha ocurrido ni ha logrado identificar los motivos de su derrota. Aquí parece que ha ocurrido algo metafísico. Se diría que ha sido repudiado ese sentimiento patrimonial de la Andalusía cañí, mis niños, mi gente,..etc. En términos más sofisticados el sevillanismo con acento de barrio ha sido apartado por la presión de los tiempos que vivimos aceleradamente. Ya no vende y ha causado hartazón y empalago mas allá de esos millones ¿miles tal vez? desparramados entre bolsillo y bolsillo, entre dádivas y prebendas, asadores de vacas y puteros enseñoritados. Este conjunto es emocionalmente explosivo y algo ha explotado muy adentro de millones de votantes que han dicho !¡ Ea, a descansar un ratito ¡! Y han puesto a un señor con pinta de aburrido que parece de Albacete que no va a sintonizar con este estilo tan anclado en la nostalgia de los patios de los hermanos Alvarez Quintero, el porrón y la silla de anea. Los muy suspicaces han identificado a dos agentes cuyos efectos colaterales han ayudado a la caída de la Roma andalusí, se trata al parecer de los programas sin fin de Imedio y de María del Monte con secuelas fulminantes para el equilibrio psíquico y el tránsito intestinal. No imaginaba Susana ni sus asesores la saturación mental que trasmiten a la audiencia unos ancianitos entrañables exhibiendo sin pudor descargas hormonales impropias de la edad. Carantoñas y filtreos para el lacrimeo y los mocos. Las sevillanas inacabables como seña de identidad cultural y el pañolito con encajes en explosiva emoción y abrazos. Todo esto y más en manos de productoras ajenas a Canal Sur encadenando contratos suculentos a sociedades de Imedio y de Roures ( en las salsas del rojo al morado, siempre Roures ) en Cataluña, en Madrid o en Sevilla, allá donde este capitalista de filiación comunista haga alarde de coherencia social inflándose de contratos millonarios destinados a conducir a los oprimidos hacia el socialismo real. Puede que nada de esto conociera Susana pero no ha podido evitar los efectos demoledores en su carrera política. Pero en el derrumbe del edificio que albergaba el presente y futuro de miles de políticos de distinto rango causa perplejidad que el PSOE haya sucumbido a un ataque de nostalgia. Esa desgana en pasar los trastos se hace visible en los gestos, el lenguaje y la actitud de todos los desplazados, sin duda no estaban preparados para la mudanza. El flete de autobuses pone de relieve la irrealidad frente a una realidad tan firme como la voluntad soberana de Los andaluces, no de Andalucía, sino de millones de votantes con su DNI y con sus esperanzas y frustraciones trasladada a las urnas. Esto es lo único que conviene meditar, donde pudo haber errores, donde ausencias, donde excesos, donde arrogancia o simple latrocinio. Por semejantes cuestiones en dimensiones distintas, otro gobierno fue desalojado y unas siglas fueron apartadas del poder, que se lo pregunten a D. Mariano Rajoy. Nada ocurrió entonces, ni los pancartistas fueron movilizados ni los sindicatos formaron cadenas humanas, tal vez la derecha por aquellos complejos siempre está con las maletas preparadas para irse a su casa. Así que aquí están Moreno Bonilla en San Telmo y Susana Díaz en la oposición. Y las aves rapaces siguen su vuelo observando la pieza. Y los que llegan habrán de entender que si todo cambia para que todo siga igual no será porque Tomasso de Lampedusa se equivocara sino porque hubieran perdido el timón desde el primer momento. Habremos de ver para contar.

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