Tribuna

JOSÉ Mª MARTÍNEZ DE HARO

Escritor y periodista

VOLVEMOS DONDE SIEMPRE

Se puede añadir algo mas para calificar lo de Sánchez?. Es posible, pero reconozco mi cansancio psíquico para seguir exprimiendo el diccionario. Habrá que reconocer que es nuestro propio reflejo en un espejo turbio. Y sobran así las gesticulaciones estentóreas y los griteríos de taberna donde se protesta y se arreglan los descosidos que a diario nos regala el Presidente más bochornoso de la Historia de España disputando el título a Fernando VII, el rey Felón.

Y por mas que se alguien se consuele con los mensajes de tuits o los memes de whas app, ahí están Sánchez y su panda. Y amenazan con seguir ahí con la colaboración necesaria de usted, su cuñado, su vecino y todos nosotros de los que estoy hasta los huevos. Una cuadrilla lanar que convenientemente anestesiada ha participado para que esto haya llegado hasta aquí. Y de la cuadrilla podemos señalar a los que dicen guiarse por principios y valores de izquierdas, de centro y de derechas incluso. Una manada muy numerosa de acobardados e ignaros incapaces de entender la realidad presente y presentir el futuro sombrío que se anuncia. A poco que sepan hilvanar unas historias de ficción revistiendo la realidad de purpurina y se agrupen a golpe de silbato las escuadras antifascistas creo sinceramente que seguirán en la devastación de las Instituciones, liquidaran el espíritu primigenio de la Transición, entraran sin tapujos en un caótico periodo constituyente, someterán la Monarquía a referéndum y abrirán una nueva transición hacia un país desconocido repartido en taifas .Naturalmente serían ellos y sus aliados quienes gestionarían con un poder omnímodo este nueva España Multinivel como le ha bautizado Sánchez. ¡! Que nivel Maribel !¡

Para comenzar tan laboriosa tarea de deconstrucción lo recomendable es según la fontanería de Moncloa agitar las aguas y crear nuevas inquietudes que entretengan la opinión pública. Ahora se trata de la revancha y el rencor que son energías negativas muy potentes en este solar desguazado del sur de Europa. Y como ya descubrió el muy necio y nefasto Zapatero, nada mejor que resucitar una guerra y las miserias, desafueros y crímenes que la trajeron. La llamada Ley de Memoria Democrática cumplirá perfectamente para reavivar los instintos de dos tribus que antaño se batieron a degüello. No hay que buscarle otra pretensión, menos aún historiográfica o civilizadora, es un polvorín llevado al BOE con carácter censor y punitivo para reescribir otra historia e instalar otra memoria donde puedan visualizarse e identificarse los buenos y los malos, nosotros y ellos, rojos y fascistas. Volver a julio de 1936 sin referirse a todo lo que ocurrió desde octubre de 1.934 cuando dirigentes socialistas con la ayuda de los sindicatos obreros, singularmente UGT, dieron un golpe armado contra la II República de consecuencias dramáticas en Cataluña y Asturias que causaron miles de muertos .Por cierto y que se sepa Indalecio Prieto y Largo Caballero ayudaron a comprar el material de guerra para los revolucionarios asturianos. ¿Debería la nueva Ley de Memoria Democrática ocuparse de la reparación de los daños relacionados con aquellos hechos ¿ debería ampliar la Damnatio Memoriae contra quienes la instigaron?. Pues no, esta sectaria ley trata de borrar de toda la memoria colectiva e histórica de aquellas matanzas entre civiles armados y el ejército español, tanto en Asturias como en Cataluña. Como corresponde a toda ley de raíz marxista, aquí se trata de revisar un periodo que arranca desde julio de 1.936 y por ello ignora las insurrecciones de Asturias y Cataluña, asimismo elude los asesinatos que ocurrieron desde febrero de 1,936 cuyo principal símbolo fue el asesinato del líder de la oposición parlamentaria José Calvo Sotelo a cargo del jefe de la escolta de Indalecio Prieto. Hubo asimismo otros crímenes a manos de los grupos armados de Falange Española, de haber un intencionalidad constructiva y para simular equidad y justificar esa ley, todos los crímenes de unos y de otros debieran ser reparados sin distinguir sus autores. Y así llegamos a esta situación que altera la pacifica relación entre los españoles de 2021, hijos y nietos de aquellos que causaron el mayor desgarro con una guerra que asombró al mundo por su ferocidad.

Necesitábamos la paz, aquella paz ansiada y suplicada por Manuel Azaña que supo entender sus errores con la mentalidad de un hombre de Estado al servicio de una República que fracasó por el abandono de los republicanos de izquierdas, de centro y de derechas que no supieron despertar del letargo de siglos e incapaces de profundizar en el ancho camino de la tolerancia, el respeto al adversario, la concordia civil y la paz. La nueva Ley no podrá eludir los hechos, la dimensión de la barbarie por ambos bandos, la tragedia que asoló millones de hogares, el duelo de unos y otros, de rojos y fascistas en un empeño político donde predominaron los dos totalitarismos que arrasaron años más tarde Europa; el fascismo y el comunismo. Afortunadamente el fascismo fue derrotado en 1,945 con la victoria de los países democráticos. El comunismo se ha desintegrado recientemente con la caída del Imperio Soviético conocido como la URSS; fueron el terror, los crímenes, el hambre, la desesperación que llevaron al fracaso y la desaparición de un régimen calificado de genocida.

La historia no pertenece a los gobernantes, ni a sus intérpretes censores, la historia es un patrimonio que para bien o para mal pertenece a todos por igual. Lo que ocurrió en nuestro país no es ejemplo de nada constructivo porque todos con sus causas e ideologías totalitarias causaron muerte y desolación hasta el más recóndito lugar de España. Por ello cuando España comenzaba a alumbrar la democracia, el entendimiento entre los grupos políticos fue pieza clave para poder caminar juntos sin revancha ni rencores en la senda de la convivencia y la paz. Esto no podría hacerse realidad sin el perdón de unos y otros y la generosidad de todos los españoles que dieron base a la Ley de Amnistía de 15 de octubre de 1.977 que ampara todos los hechos cometidos en España, incluidos delitos de sangre, en los años anteriores y durante la guerra civil. Yo estaba aquel día en el Congreso de los Diputados y fue emocionante ver a los líderes de la izquierda comunista y socialista que habían vuelto del exilio ponerse en pie para aplaudir aquel acto de reconciliación nacional.

Se trata de borrar de la memoria colectiva este hito de un parlamento democrático que por abrumadora mayoría decide por la democracia, la tolerancia y la paz en este atormentado país. El mejor ejemplo de la inspiración sectaria y guerracivilista de esta ley está en las palabras del Presidente de Pais Vasco, Iñigo Urkullu al afirmar en tono de satisfacción que; "esta ley no va de reconciliación, sino de conflicto". La convivencia y la paz no son dones que se otorguen graciosamente, habría que defenderlos al amanecer de cualquier día. Habíamos avanzado con ilusión, tal vez haya sido un sueño, desgraciadamente volvemos a donde siempre.

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