Levante

Fallece Ramón Venzal, toda una institución gastronómica en Carboneras

  • Durante 52 años regentó 'Sol y Playa', un reconocido restaurante de pescados y mariscos de la localidad

  • El Ayuntamiento destaca "su entrega, profesionalidad, amabilidad y amor por su pueblo"

Ramón Venzal y su mujer Pilar durante una entrevista en Andalucía Directo. Ramón Venzal y su mujer Pilar durante una entrevista en Andalucía Directo.

Ramón Venzal y su mujer Pilar durante una entrevista en Andalucía Directo.

Volvió de Francia siendo muy joven para "poner un pequeño comercio" cuando en su pueblo, en su Carboneras natal, "no había prácticamente nada". Ramón Venzal fundó el restaurante 'Sol y Playa' junto a su mujer Pilar hace ahora 52 años, en 1969, y desde entonces su entrega, esfuerzo y visión le llevaron a granjearse una merecida fama por la exquisitez y elaboración de sus platos, condimentados al 99% por los pescados y mariscos de los pescadores paisanos que cada día salían a faenar en esas aguas cristalinas del mar Mediterráneo.

Ramón Venzal muestra su plato estrella, el bonito ahumado. Ramón Venzal muestra su plato estrella, el bonito ahumado.

Ramón Venzal muestra su plato estrella, el bonito ahumado.

Ayer muchos lloraron su muerte porque Ramón era un carbonero muy querido. El Ayuntamiento de la localidad trasladaba "sus condolencias a familiares y amigos por el fallecimiento (a los 82 años) de toda una institución de la hostelería en Carboneras" y destacaba de él "su entrega, profesionalidad, amabilidad y amor por su pueblo". No en vano, él ejemplifica la fulgurante transformación económica de Carboneras que dio un paso al frente para apostar por el turismo como modelo generador de riqueza: "Cuando yo volví aquí no había paseo marítimo", afirmaba.

Desde hacía unos años se había jubilado para disfrutar de un merecido descanso tras dejar al cargo de su negocio a cuatro de sus cinco hijos tal y como explicaba en Andalucía Directo durante una entrevista por la celebración de los 50 años del restaurante, un lugar que se convirtió en punto de encuentro "cada vez que alguien venía a rodar una película a Almería", explicaba.

Al menos, su legado está a salvo a través de sus hijos que siguen preparando el plato especial de la casa, el bonito ahumado, de la misma manera que lo hacía Ramón. Una receta única para un carbonero que vio crecer y evolucionar a su pueblo y que puso su granito de arena para que Carboneras sea lo que hoy día es. 

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