Inclusión en la Feria

Dos horas sin música ni ruido para un San Marcos ejidense más sensible con el autismo

  • La medida se adoptará en pro de la inclusión en la jornada del 26 de abril, de 18:00 a 20:00 horas

Francisco Góngora y Julia Ibáñez, en el recinto ferial el pasado San Marcos. Francisco Góngora y Julia Ibáñez, en el recinto ferial el pasado San Marcos.

Francisco Góngora y Julia Ibáñez, en el recinto ferial el pasado San Marcos. / D. A. (El Ejido)

El Ayuntamiento de El Ejido tiene previsto este año hacer de San Marcos una festividad mucho más inclusiva, de manera que todos los niños y niñas que sufren síndrome del espectro autista puedan disfrutar también de las atracciones de feria sin ruidos ni música de ambiente que tantas molestias les ocasionan.

El gobierno local lo ha concertado con los empresarios y feriantes tanto de las atracciones como de los puestos de bisutería, tómbolas y alimentación que durante dos horas prescindan de música de animación de cara a facilitar la participación en la amplia oferta lúdica de feria de aquellos menores que presentan hipersensibilidad a los fuertes estímulos sensoriales.

Esta iniciativa, que se llevará a cabo el 26 de abril, de seis a ocho de la tarde, ha tenido una excelente acogida entre los colectivos de personas con diversidad funcional y es que, tal y como explica la concejala de Educación y Cultura del Consistorio, Julia Ibáñez, “somos plenamente conscientes que desde la Administración Local debemos de impulsar acciones que garanticen los mismos derechos e igualdad entre todos los ciudadanos. Es por ello que entendemos la necesidad que existe de que los niños y niñas que sufren esta dolencia tengan las mismas facilidades y oportunidades que el resto para divertirse en las fiestas de San Marcos, aunque sea durante unas horas”.

Los afectados por este trastorno presentan escasa capacidad para soportar ruidos muy estridentes, música alta e incluso la intensidad lumínica; que, de producirse, llegan a ocasionarles graves molestias, crisis de ansiedad y hasta ataques de pánico, en los casos más agudos

Ibáñez ha señalado que “de esta manera también contribuimos a que los padres de estos menores también formen parte de esta festividad, de manera que puedan compartir una jornada de animación y diversión en familia que, en condiciones normales, resultaría muy complicado”. Y es que, como es sabido, las personas que cuentan con este trastorno presentan una escasa capacidad para soportar ruidos muy estridentes, música alta e incluso la intensidad lumínica; que, de producirse, llegan a ocasionarles graves molestias, crisis de ansiedad y hasta ataques de pánico, en los casos más agudos.

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