El Ejido

Miedo a una riada en Balerma por el estado de la Rambla del Sentir

  • El municipio exige a la Junta de Andalucía su limpieza o se teme lo peor si hay lluvias

Las cañaveras se han adueñado de la Rambla del Sentir, en Balerma. Crecen a su antojo y tras el verano se erigen imponentes, sin que la mano del hombre haga nada por impedirlo. Junto a ella, el núcleo ejidense cruza los dedos para que la climatología, tan caprichosa por estos lares, no diga de desatarse en forma de lluvias torrenciales. Una riada sería letal para los balermeros, que mirán con resquemor a su rambla, preñada de vegetación e incapaz, a ojos vista, de cumplir con su misión si así se presenta. Ayer un grupo de vecinos de la localidad junto a los representantes tanto de la Junta Local como del ayuntamiento, con el alcalde a la cabeza, reivndicaron a la Junta de Andalucía, depositaria de las competencias sobre ésta y todas las ramblas, una solución urgente para despejar el cauce, el único natural que atraviesa esta localidad costera de El Ejido, con desembocadura en el mar y que recoge agua desde la Sierra de Gádor, acumulándose en su transcurrir metros cúbicos procedentes a su vez de otras ramblas encauzadas.

Los problemas ocasionados por episodios de lluvias torrenciales son algo relativamente frecuente en Balerma, por las características orográficas del lugar y la falta de infraestructuras adecuadas para evacuar el agua de las que dispone la localidad. El Ayuntamiento ejidense y la Junta Local balermera vienen alertando a la Junta de Andalucía desde hace años de la necesidad de despejar la rambla por motivos de seguridad, ya que un taponamiento de la misma en unas inundaciones podría resultar dramático.

Es la administración autonómica la competente para estos trabajos, pero según ha aseverado reiteradamente el alcalde, Francisco Góngora "no están cumpliendo". Francisco Góngora apeló, a pie de rambla,"al sentido común" de la Junta, a pesar de que, afirmó, "no ha habido hasta ahora diligencia, ni en esta ni en otras ramblas del municipio".

A ojos de Antonio Gómez, presidente de la Junta Local de Balerma, la situación podría ser dramática con un episodio de fuertes lluvias. "Los daños materiales son reemplazables, pero los personales no", alerta. "Podría ser una catástrofe para el pueblo de Balerma que hubiera una riada, porque el cauce está totalmente colapsado y el pueblo se inundaría por completo". Según Gómez, "cada año pedimos la limpieza, pretendemos que de una vez por todas se limpie, pero hasta ahora no lo han hecho".

Durante la visita al cauce, que el propio Gómez afirma que "debería ser considerado río, más que rambla, porque tiene un caudal permanente todos los días del año", el primer edil ejidense -que estuvo acompañado por varios concejales de su equipo de gobierno- exhibió distintos documentos que acreditan las varias peticiones realizadas a la Junta de Andalucía para que acometa la limpieza. Según Góngora, "para que ahora no entre la Junta en el juego de las competencias, es importante dejar claro que la competencia sobre los cauces públicos es de ellos, y desde 2010 no se ha hecho nada, lo único que nosotros tendríamos que limpiar serían enseres domésticos y residuos urbanos que estuvieran a la altura del núcleo de población, que como pude comprobarse, no existen".

A la concentración acudió también la representante legal de un vecino, con invernaderos pegados a la propia rambla, que ha denunciado los hechos en varias ocasiones ante la Delegación de Medio Ambiente de la Junta, exigiendo una solución ante el temor de que las hipotéticas inundaciones puedan afectar a sus fincas.

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