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El morlaco sabe dejarse querer

  • La primera jornada de 'El Toro Bravo en la Cocina' de Terraza Carmona permite a 150 comensales degustar a ritmo de España Cañí las exquisiteces culinarias del restaurante granaino Ruta del Veleta

Los paladares más exquisitos tienen siempre en Terraza Carmona una excusa para seguir manteniendo su alto nivel de exigencia gastronómica. Las XXIV jornadas gastronómicas El Toro Bravo en la Cocina son el mejor ejemplo del gusto y el mimo por la fusión de sabores con un denominador común: el morlaco, el toro de lidia, una de las carnes, para los entendidos, más gustosas para aderezarla con multitud de ingredientes y provocar una explosión de texturas. Por eso, ayer 150 comensales se dieron cita en la primera jornada de este evento gastronómico que se alarga hasta mañana viernes con un cartel de primera con el Restaurante Ruta del Veleta, el Parador Nacional de Turismo de Mojácar y, como no, con el Restaurante Terraza Carmona de Vera. El paseillo, a ritmo de Paquito el Chocolatero, se inició con el establecimiento mojaquero que preparó un consomé con albóndiguilla de torete y sus costrones.

Siguió al quite, Terraza Carmona, que sirvió a los comensales un bombón líquido de crema de tomate almeriense con virutas de picaña de burel mientras los acordes de España Cañí daban forma a una experiencia gastronómica inigualable en el panorama nacional.

Y para entrar ya al toreo, y con El Gato Montés acompañando, el restaurante Ruta del Veleta (Cenes de la Vega, Granada), comenzó su despliegue para deslumbrar a todos los comensales. Salía a torear y tenía por delante seis toros, seis platos. El primero en entrar al ruedo era un bollito artesano de AOVE con picadillo de jamón ahumado de toro de lidia y emulsión de mostaza, mezcla de sabores con un resultado final implacable. Le seguía, de segundo, un lomo de novilla asado con hígado de pato, queso de cabra aretesano y aceite de piñones tostado para untar en pan ecológico. La corrida apuntaba maneras.

Y el tercero en discordia ya pedía cortar rabo y dos orejas: montadito de pasta fresca con morcilla de sangre de toro reposado sobre mermelada de tomate y zanahoria. El huevo campero cocido a baja temperatura con emulsión de patata son sus chips y guiso de callos de añojo ya hacía presagiar un final de faena antológico y el quinto, el más deseado, el lingote de carrilera de utrero estofada, crema ligera de vegetales e hilos de arroz de boletus fritos no defraudaba.

Tocaba salir por la puerta grande, con un dulce acorde a la sobremesa y la torrija de arroz con leche caramelizada, helado de chirimoya y azúcar de feria la abría de par en par. Así es imposible negar lo evidente: Terraza Carmona 'ficha' a los mejores restaurantes para sus jornadas.

Hoy es el turno del restaurante cordobés El Caballo Rojo que permitirá a los 180 comensales que ya han reservado, según apuntaba el responsable de Terraza Carmona a este periódico,Ginés Carmona, degustar su plato estrella: el rabo de toro a la cordobesa. El Parador de Turismo de Mojácar y Terraza Carmona volverán a ser los espadas para abrir, como cantan los Duncan Dhu una tarde de toros, tarde de agosto, tarde de fiesta. Y todo ello en homenaje al recientemente fallecido José Carmona. Su espíritu y su recuerdo sigue presente en esta plaza gastronómica de primer nivel.

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