Cuaresma

Primer viernes de marzo, Almería huele a Medinaceli

  • Desde las ocho de la mañana se está celebrando el tradicional y multitudinario besapiés en honor a Nuestro Padre Jesús Cautivo

  • El alcalde de la ciudad y el presidente de Diputación, entre otros, ya han cumplido con su cita anual ante el Señor de la ciudad

Miles de devotos visitan al titular del Prendimiento desde primeras horas. Miles de devotos visitan al titular del Prendimiento desde primeras horas.

Miles de devotos visitan al titular del Prendimiento desde primeras horas. / Javier Alonso

El primer viernes de marzo es uno de esos días señalados en rojo en el calendario de cualquier cofrade. Como marca la tradición, los fieles y devotos tienen una cita con todas las imágenes que bajo la advocación del Medinaceli se reparten a lo largo de la geografía española. Sea con una inclinación, sea con una genuflexión o sea con un beso en el pie, son miles los feligreses que cada año aprovechan esta jornada para postrarse ante estas tallas cristíferas. 

En la capital, el fervoroso Besapiés en honor a Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli se celebró desde las ocho de la mañana, momento en el cual se abrió la puerta de la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación, sede canónica de esta imagen titular de la Hermandad del Prendimiento.

El alcalde, Ramón Fernández-Pacheco, cumplió con su cita anual con el Cautivo. El alcalde, Ramón Fernández-Pacheco, cumplió con su cita anual con el Cautivo.

El alcalde, Ramón Fernández-Pacheco, cumplió con su cita anual con el Cautivo. / D. A.

El alcalde de la ciudad, Ramón Fernández-Pacheco, fue uno de los más madrugadores en visitar al Señor de Almería. Como cada año, mucho antes incluso de enrolarse en la vida política almeriense, acudió al encuentro del Cautivo y de su hermandad del Prendimiento, de la cual es cofrade, para postrarse unos segundos ante esta bella talla que labró Dubé de Luque en 1997 tras el incendio de la anterior aquel fatídico Miércoles Santo de 1996. El primer edil estuvo acompañado del concejal de Cultura, Carlos Sánchez, y del diputado también de Cultura, Manuel Guzmán.

Se trata, dijo el alcalde, de una tradición organizada por la Hermandad del Prendimiento a la que ha querido agradecer “todo el trabajo que supone tener abierta la Catedral todo el día, atender a las miles de personas que pasan por allí a lo largo de todo el día y por seguir haciendo grande la Semana Santa almeriense”.

Unos minutos más tarde comenzó la Santa Misa en el Altar Mayor tras la cual la Diputación Provincial también acudió, un año más, al encuentro con el Señor de Medinaceli. En concreto la Institución Provincial fue a esta cita con su presidente, Javier A. García y el diputado de Presidencia, Fernando Giménez, ambos hermanos también de esta corporación del Miércoles Santo almeriense.

El presidente de Diputación y el diputado de Presidencia junto al Señor de Medinaceli. El presidente de Diputación y el diputado de Presidencia junto al Señor de Medinaceli.

El presidente de Diputación y el diputado de Presidencia junto al Señor de Medinaceli. / D. A.

El presidente de Diputación explicó que este acto es “una seña de identidad almeriense para nuestra fe y también a nivel personal como hermano del Prendimiento, y para la ciudad de Almería y toda la provincia. Hay que tener en cuenta que es el Señor de Almería y muchísimos almerienses le tienen devoción. Es por la fe y por todo lo que significa el Cristo de Medinaceli. Como cristianos, como hermanos y como almeriense tengo que venir y espero no fallar ningún año”.

Del mismo modo también acudió una representación de la Junta de Andalucía, con la delegada Eloísa Cabrera a la cabeza, y del Ayuntamiento de Roquetas, entre otros, al igual que muchas hermandades como la de las Angustias con la que Prendimiento mantiene vínculos de unión desde aquel Jueves Santo en que la corporación de morado se tuvo que encerrar en su capilla por la lluvia.

Además, fueron miles los almerienses que cumplieron con su encuentro ante el Cautivo hasta algo más de las 21:30 horas de la noche, momento en el que se cerraron las puertas de la Catedral y se puso fin a esta jornada tan especial para todos los hermanos de Prendimiento y para toda la Almería cofrade. Pese a la alarma por el coronavirus, los fieles y devotos arroparon a una de las tallas con más devoción de toda la provincia.

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