El reportaje

75 años de Amor en el barrio de Las Huertas

  • La cofradía fue fundada por el bancero Juan Fenoy López siendo su primer Hermano Mayor Francisco Merino

  • Cada Martes Santo lección de apostolado por las indalianas calles almerienses

El Santísimo Cristo del Amor, por delante del edificio de las Mariposas. El Santísimo Cristo del Amor, por delante del edificio de las Mariposas.

El Santísimo Cristo del Amor, por delante del edificio de las Mariposas. / J. A.

La imagen del Santísimo Cristo del Amor, co-titular de la Real e Ilustre Hermandad de nazarenos y Cofradía de penitencia del Santísimo Cristo del Amor y Nuestra Señora del Primer Dolor aparece como fotografía de contraportada de una obra literaria titulada “Espíritu indaliano”, editado por Círculo Rojo, con ocasión del centenario del nacimiento del escultor de tan bella imagen cristífera Jesús de Perceval, fundador del Movimiento Indaliano, y cuyas primeras líneas vendrán bien para exhortar la conmemoración del XXLV aniversario de la efeméride fundacional de esta corporación cofrade.

En cada Semana Santa, el nombre de Perceval aparece en las tertulias cofrades, en los medios de comunicación, y sobre todo en los pasos procesionales, con especial relieve en la reseña histórica de las imágenes sagradas del Santísimo Cristo del Amor (1944-1945), aunque según estudios últimos, tras la restauración llevada a cabo por José Manuel Cosano Cejas, apareció en su interior un escrito en el que se indicaba que había sido ejecutado por dicho autor en 1942, y el Santísimo Cristo de la Escucha (1941). El Cristo del Amor se encuentra al culto público en la iglesia parroquial de san Sebastián, procesionando cada Martes Santo con la dolorosa bajo palio de María Santísima del Primer Dolor. Asimismo, con anterioridad, en 1994 se llevó a cabo otra restauración del Cristo realizado por María del Mar Sánchez Ortega, estableciéndose ese mismo año el I Pregón de la Cofradía que lo pronunció José Rafael López Usero.

 Según comentan en los ámbitos cofrades, la faz del Crucificado del Amor de marcada influencia de Alonso Cano, granadina y la composición de la imagen nos recuerda a los modelos levantinos impuestos por Francisco Salzillo en el siglo XVIII. Sin duda a equivocarnos es un Cristo almeriense, en su doble vertiente, salido de la gubia del genio de Perceval y coadyuvado en su realización con limosnas de 10 céntimos de peseta, a la que se unieron miles de almerienses anónimos en este hecho sin igual en un momento de grandes carencias con ocasión de estar viviendo en la posguerra incivil española del 36. Un verdadero y auténtico gesto de generosidad para pedir sobre todo Amor ante tanto odio que dio lugar a tres años de acción bélica entre españoles.

El Cristo del Amor tiene unas peculiaridades anatómicas que lo asemejan con el hermano de Jesús de Perceval, quien sacaría de la imagen de Miguel, quién fue sacerdote de la diócesis de Almería, recientemente fallecido, de quien tuve la suerte de ser alumno en el Instituto “Celia Viñas”, el modelado para aplicar la gubia sobre la madera de pino. Es un Cristo de unas hechuras físicas acentuadas en la parte orgánica del cuerpo, en actitud agonizante mirando al cielo, evocando el momento de la última expiración terrenal, una vez pronunciadas las palabras: Pater in manus tuas commendo spiritum meum.

Cofradía fundada por el bancario Juan Fenoy López – empleado del Banco Hispano-Americano-, siendo su primer Hermano Mayor Francisco Merino Moreno, que en sus orígenes y hasta el año 1987 procesionaba el Día del Amor Fraterno, Jueves Santo, en la cual salía de penitente mi hermano Juan Rafael, empleado de banca, revestido con una túnica color hueso, capuchón azul, cinturón rojo y capa azul con vueltas rojas; mientras que yo, por una cuestión ideológica, lo hacía con El Silencio. Y son muchos los recuerdos ontológicos y teológicos de experiencias vividas para completar un artículo conmemorativo.

Durante los años 1977 y 1978 la Cofradía puede decirse que se extinguió, volviendo a reorganizarse en 1979 con la siguiente Junta Directiva: Hermano Mayor Domingo Molina Morales, Priostes, Javier Manuel Soriano García, José Ángeles Ledesma y José Rodríguez Mañas; Secretario Rafael Nicolás Gómez Prieto, Vocales: Juan José Sanz Romero, Casto Jesús Gutiérrez Sánchez, Diego Jesús Cortés Sánchez, Antonio Muñoz Ledesma y Fernando Salas Pineda. El Cartel mural de la Semana Santa almeriense de 1982, editado por la Agrupación de Cofradías. La fotografía fue una obra de Emilio González Jiménez, que supo captar la salida de la Parroquia de San Sebastián del Santo Cristo del Amor, un cartel sencillo, expresivo, pregón, y heraldo, de gran evocación penitencial, que recoge, sintetiza y compendia, el contenido, latido y profundidad de nuestra Semana Santa.

En 1994 la Cofradía celebraría el L aniversario fundacional con el lema “50 años de Amor”. Comenzó con una misa concelebrada por el Vicario de la Diócesis Francisco Alarcón y los sacerdotes Manuel Navarro y Juan Pardo, asistiendo en representación de la Cofradía del Silencio, el que fuese, igualmente, teniente hermano mayor del Cristo del Amor, Salvador García Vals. Es imposible nombrar a todos cuantos han sido protagonistas en estos 75 años de la Cofradía, pero no quiero dejar de nombrar a Paulino Gómez del Mercado, Rafael Gómez Prieto, Antonio López Ortega y María Dolores Verdejo Sánchez. De estos años destacar el I Certamen de Música Religiosa “Cristo del Amor”.

Bello gesto de solidaridad en la Semana Santa de 1995, a la voz del capataz Diego Hernández Expósito el paso del Cristo levantó al Cielo en la carrera oficial para pedir por la liberación de la joven Anabel Segura, la cual se encontraba secuestrada dos años, y por apoyo a la familia que estaba sufriendo esa mortificación. Nos decía en sus muchas crónicas el periodista Abelardo Alzueta, que “No hay Amor sin Perdón”. La primera mujer que imparte un pregón de Semana Santa en una cofradía sería la que fuese concejal del Ayuntamiento y miembro del IEA María Rosa Granados, o como también hubo costaleras bajo el paso del Primer Dolor Amelia Domínguez Cazorla.

Una fotografía con la imagen del Santísimo Cristo del Amor fue quien anunciaría de manera oficial los desfiles procesionales de la Semana Santa almeriense de 2012, siendo su autor es el joven fotógrafo Víctor González Felices. Sí nos remontamos más atrás, era habitual que en el inicio del cortejo procesional fuesen la Guardia Civil, al igual, que siempre asistían a la misma mandos de la Policía Armada, en concreto en los años setenta el capitán Juan Azorín Maya, actualmente, Coronel en la reserva y Presidente del Banco de Alimentos, así como mandos del Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil. No puedo dejar de nombrar a dos curas párrocos de esta iglesia, al canónigo Rafael Romero Robles y al Rvdo. Francisco López Moya.

Un hecho de vital importancia en esta Cofradía, fue que la citada imagen junto con la Patrona Coronada de la Virgen del Mar presidieron en el Altar Mayor habilitado al efecto en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Aguadulce, Roquetas de Mar, el día 25 de marzo de 2017, el acto de beatificación de los 115 mártires asesinados por la exaltada izquierda marxista y anarquista durante los años de la guerra incivil.

75 años de historia de esta ofradía daría para escribir cientos de artículos literarios, que darían lugar una extensa publicación. Por ello, quiero acabar con el hecho acontecido el año anterior, en el que el alcalde de la ciudad Ramón Fernández-Pacheco Monterreal realizó el Martes Santo del año pasado, sendas levantás en el paso del Santísimo Cristo del Amor y Nuestra Señora del Primer Dolor, ambas podrían ser tituladas: “Levantá al AMOR por la CIUDAD”. Considero que en esta máxima expresión queda concentrada en estas líneas amanuenses los sentires más cofrades hacia una hermandad que camina hacia el centenario con paso firme en el Misterio de la Fe y podría recuperarse que el paso del Cristo volviese a ser un paso de Misterio con los otros personajes de la Pasión que durante algunos años le acompañaron: la Virgen, María Magdalena, San Juan y un romano para que entre todos “abracemos al crucificado con corazón de amor” con los hábitos que nos servirán de mortaja eterna con túnica de color blanco, capirote celeste con el escudo de la cofradía en el pecho, botonadura roja y ribetes en la manga del mismo color. En septiembre pondrán el broche a esta efemérides con la Salida Extraordinaria.

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