Israel Lamparero | Director de marketing y de expansión de Spagnolo "El Jefe Infiltrado lo que busca es el choque de emociones, yo me lo pasé en grande"

  • El responsable de la firma jerezana, satisfecho con su aventura como Quini en el programa: "Se han quedado muchas cosas fuera pero ha sido una experiencia muy divertida" 

Israel Lamparero, esta mañana en Sevilla.

Israel Lamparero, esta mañana en Sevilla. / J.L.M.

"Ha sido una experiencia muy divertida, la verdad es que yo me lo pasé en grande. De hecho, el día que se fueron les pregunté si no podíamos grabar un poquito más”. Así resume Israel Lamparero (Jerez, 7-7-1980), director de marketing y de expansión de Spagnolo, empresa textil de familia jerezana, su paso por El Jefe Infiltrado, programa emitido ayer jueves en La Sexta.

El programa se grabó antes de la pandemia, en 2019, tanto en la nave central de la empresa Spagnolo, en Dos Hermanas, como en una tienda Outlet de Leganés y un taller de marroquinería de Prado del Rey. "Me grabaron muchísimas horas y al final se han quedado muchas cosas fuera, cosas que yo considero más divertidas y han sacado otras que considero menos importantes". Por ejemplo, el tema de los piercings, "algo anecdótico, porque de hecho tenemos dependientes que los llevan, pero no salió la campaña con Save The Children que estábamos realizando cuando se grabó en Leganés".

Israel Lamparero, caracterizado como Quini en 'El Jefe Infiltrado'. Israel Lamparero, caracterizado como Quini en 'El Jefe Infiltrado'.

Israel Lamparero, caracterizado como Quini en 'El Jefe Infiltrado'.

Israel Lamparero se infiltró como Quini, con un look algo alejado del perfil clásico de la marca porque "la temática real era si un jipi era capaz de ganarse un puesto de trabajo, se le decía a la gente de la empresa que un día estaba en Spagnolo, otro en una tienda de muebles, otro en una hamburguesería... Pero luego en el programa lo cambian y han hecho lo de la línea Republik, que es menos creíble, pero bueno", explica el empresario.

El programa sigue el guion clásico de la serie: presentación del jefe, transformación y caracterización y paso por diferentes departamentos de la empresa para tratar con empleados, tanto profesionalmente como personalmente, lo que se refleja luego en el colofón del episodio, cuando el jefe descubre su verdadera identidad a los que fueron sus compañeros por unas horas. Son programas muy sujetos al guion, no permiten salirse "pero creo que ha salido bien, estamos recibiendo muchas felicitaciones", dice Israel Lamparero.

Los empleados que salen en el programa siguen trabajando en Spagnolo -Ramón acaba de ser padre- y con Mari, de Prado del Rey -que le sigue llamando Quini-, los guionistas le pidieron que se hiciera el torpe ante la imposibilidad de encontrarle fallos: "Son buenas personas, con una calidad humana estupenda".

"El programa lo que busca es el choque de emociones", añade Israel Lamparero, "que al principio te enfades con ellos y luego les des un premio, de eso se trata", puntualizando que en el caso de la tienda de Leganés, el ascenso de la dependienta a encargada está argumentado y matizado en la grabación aunque no salió en el programa.

'Quini', con Mari en la fábrica de marroquinería de Prado del Rey. 'Quini', con Mari en la fábrica de marroquinería de Prado del Rey.

'Quini', con Mari en la fábrica de marroquinería de Prado del Rey.

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