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Tradición de Gigantes y Cabezudos

  • El día anterior de la procesión del Corpus, el Dragón Tarasca hacia el itinerario que al día siguiente tenía que recorrer una grotesca comparsa de figuras ridículas

Tradición de Gigantes y Cabezudos.

Tradición de Gigantes y Cabezudos.

Se remonta a la Edad Media,  la  época en que  comenzaron o aparecen en las fiestas, las comparsas de Gigantes y  Cabezudos, con  la aparición de la llamada  Tarasca. Parece ser que por primera vez salió en el pueblo de Tarascón (Madrid), representando una figura  de extraña serpiente con muchas cabezas, en la  que se recogían los vicios y  los pecados. Figuró en las procesiones del Corpus de Madrid durante largos años, a por la costumbre que tomaron los que las conducían de arrebatar las caperuzas o  gorrillas  a los  que se quedaban absortos al mirarla, dio origen a echar caperuzas a la Tarasca.

El día anterior de la procesión del  Corpus, el Dragón Tarasca hacia el itinerario que al día siguiente tenía que recorrer aquella, y la acompañaba, (cada año aumentaban la variedad ), una grotesca comparsa de figuras ridículas, tales como "El Motigán", hombre vestido de manera estrafalaria, el cual llevaba un bastón del que pendían dos vejigas  infladas, con la que golpeaba a la multitud, en otras comparsas figuraban hombre y mujeres de moros y ángeles;  otros representaban a Santos, como San Miguel,  que llevaba la misión de amenazar a la Tarasca, para que no saliera del recorrido.  La Tarasca, llevaba a cuestas, sentadas en un sillón, a dos figuras: la Tarasquilla  y el Tarascon, que acostumbraban a vestirlo  con arreglo a los figurines de la moda que había que regir en aquel año, y peinarlo con las pelucas y prendidos que regulasen el  gusto de aquel año.

La Tarasca

En  tiempos de Felipe III se prohibió que la Tarasca entrara en las iglesias, y fue permitido que sólo se quedaran en la puerta. En los Autos Sacramentales y danzas se repartieron estas comparsas, ridiculizando las costumbres de la Corte y del pueblo.

Gigantes y Cabezudos. Gigantes y Cabezudos.

Gigantes y Cabezudos.

En 1623, se celebraron grandes comparsas y danzas de esta clase en honor del príncipe de Gales, después Carlos II de Inglaterra, qué aquel año asistió a la procesión religiosa del Corpus. En él archivo municipal de Madrid, hállase un curioso expediente en el que figuran los proyectos y pliegos de condiciones presentados en 1747, para la compostura de gigantes y hechura de las Tarascas de aquel año.

Indudablemente que la restauración de los autos y demás divertimentos del Corpus contribuyeron a su casi total  restablecimiento en las demás capitales de España.

Así en Almería, aunque no se tienen datos de su primera representación, si existe una Real Cédula de Carlos III, comunicando a todas las ciudades de su reino, la prohibición de los gigantes y las danzas en las procesiones.

La orden de prohibición

De dicho documento entresacamos lo más sustancial: "A los de mi Consejo, Presidente y oidores de mis audiencias, alcaldes, alguaciles de mi Casa y Corte y todos los corregidores asistentes, gobernadores, alcaldes mayores y ordinarios y otros cuales fueren y justicia de estos mi reino, así de realengo como los de señorío, tanto a los que ahora son como a los que serán de aquí adelante. Sabed: Que habiendo negado a mis reales noticias algunas notables irreverencias que con las fiestas del Santísimo Corpus Christi de este año, se ha cometido con ocasión de los Gigantones y demás, en donde permanece la práctica de llevarlos en las  procesiones de aquel día; y teniendo presentes al mismo tiempo las razones que el mismo Consejo me manifestó en consulta, de diez de abril de mil setecientos sesenta y dos y tratándose de los Gigantones de Madrid y lo resuelto por mí a la citada consulta en que fue servido mandar se quitasen  para lo sucesivo los Gigantones, Gigantillas y Tarascas, porqué semejantes figurones no solamente no autorizaban á la procesión y el Santísimo Sacramentó, sino que su concurrencia causaba no pocas' indecencias, por lo cual no se usaban en Roma, ni en muchos de los principales pueblos de España, pues sólo servían para aumentar el desorden y distraer la devoción de la Majestad Divina; por mi Real Orden publicada el diez de este mes he resuelto: ''Que en ninguna Iglesia da estos mis reinos, sea católico, parroquial o regular, hayan en adelante tales dantas ni Gigantones, sino que cese del todo esta práctica en las procesiones y de más  funciones eclesiásticas, como poco corriente a la gravedad y de coro que  en ellas se requiere". Recibida dicha Real Cédula en esta ciudad por su Gobernador el Conde de la puebla de los Valles, procedió a dar conocimiento de ella a los de su jurisdicción, con la trascripción de la misma, que tiene fecha 24 de agosto de 1780.

Se enviaron oficios a los pueblos de Almería, Rioja, Benahadux, Gádor, Alicún, Alhabia, Terque, Santa Cruz, Gérgal, Úlula dé Castro, Sorbas.- Nijar, Felíx y Roquetas. De lo que se deduce, que en tales pueblos se celebraban, también los divertimientos dé Gigantes y Tarascas.

Aunque no se tiene fecha exacta de la duración de la prohibición, no es aventurado suponer que, al limitarse la prohibición a las fiestas religiosas, sé incluiría como parte del programa en los regocijos y fiestas populares que a través de los tiempos hubiesen figurado con carácter de bullicio y sin símbolos ni alusiones, sino simplemente como regocijo de los niños en sus alegres dianas y pasacalles. Dónde se manifiesta también la tradición de las botijas qué golpeaban, a los bobalicones que se entusiasman mirando la comparsa.

Hasta aquí hemos presenciado en los desfiles, a las figuras de los Reyes Católicos y reyes moros, con su cortejo de figuras danzantes. Diversas de ellas representan a personajes célebres, con dibujos animados, y se les ve, bailando y danzando delante de los mismos y rodeados por alegre avalancha de millares do niños.

Nueva vestimenta de las comparsas

 Para mayor brillantez de nuestras fiestas, ya qué el desfile de Gigantes y Cabezudos es el que abre marcha en ellas como pregón, lleno de estallante colorido y regocijada algarabía, este año  se han reconstruido los gigantes existentes y se ha hecho una pareja nueva. A todos ellos se les han confeccionado nuevos trajes, a tenor con la línea moderna. Sobre todo, se le ha prestado atención a la pareja de Reyes habiéndoseles hecho trajes de época, incluso con largas capas, siendo, unos y otras, de seda de gran calidad, con adornos de lujo.

La comparsa de cabezudos se aumenta en, veinticuatro cabezas que con las que ya existían, totalmente restauradas, hacen un total de setenta figuras, que con los diez gigantes, componen una de las comparsas, más numerosas de España. Tanto la restauración como la confección de figuras y vestuarios, han sido realizadas por la casa de artesanía "La Alegría del Sur".

Con la pareja de Reyes, son las figuras más, destacadas y representabas el "Cantinflas", de nueva construcción, "Stan Laurel y Oliver Hardy", así como un Popeye y un "marinero", todos éstos en la comparsa dé cabezudos grandes.

En cabezudos pequeños, de unos cincuenta, centímetros, se encuentran veinticuatro figuras nuevas, casi todas ellas con caracterizaciones de los muñecos animados de Walt Disney.

Almería 22 de agosto de 1958

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