Año y medio por amenazar con una soga a su expareja en la Alpujarra

  • La insultó en repetidas ocasiones y la llevó a un camino de tierra en la sierra en su automóvil

Ciudad de la Justicia de Almería. Ciudad de la Justicia de Almería.

Ciudad de la Justicia de Almería. / Rafael González

El Juzgado de lo Penal número 3 de Almería ha condenado a penas que suman dieciocho meses de prisión a un hombre que amenazó con arrastrar con una soga a su expareja tras llevarla a un camino de tierra en la sierra, insultándola y amedrentándola durante todo el viaje.

La sentencia, consultada por Diario de Almería, recoge que sobre las dos de la tarde del 14 de julio de 2016, el acusado C.E.M. se dirigió al inmueble de la Alpujarra almeriense en el que se encontraba trabajando la mujer con la que había mantenido una relación sentimental.

Una vez allí, le pidió a ésta que subiera al vehículo para hablar con él sobre la custodia de su hija. La mujer accedió y se marchó con ella en dirección a la sierra.

Durante el trayecto, C.E.M. discutió con su expareja y profirió contra ella expresiones tales como "puta, zorra, que a su hija no le iba a dar una carrera de puta" y amedrentándola diciéndole que si "quería que la dejara en paz le tenía que dar la custodia de la hija menor de ambos" o que "no se le acercara al profesor de inglés de su hija porque tenía celos".

La mujer le pidió en repetidas ocasiones que la llevase a casa pero en lugar de hacerlo, C.E.M. llegó a un camino de tierra y durante la disputa sobre la custodia de la niña, el acusado sacó una soga del automóvil y le dijo a su excompañera sentimental que "la iba a atar con la misma y arrastrarla por el monte".

El juez afirma que no llegó a consumar esta advertencia porque recibió una llamada telefónica, aunque añade que acto seguido exigió a la víctima que volviese a introducirse en el interior del coche a la vez que la cogía con fuerza del pelo. De esta forma, la levantó y la metió a la fuerza en el vehículo, lo que hizo que debido a la negativa de la agredida ésta sufriese lesiones como contusiones en las muñecas y tracción del cuero cabelludo.

Ya dentro del automóvil, C.E.M. continuó insultando a la madre de su hija, a la que volvió a calificar de "puta" y "zorra". Se dirigió a una gasolinera, compró agua y finalmente llevó hasta el instituto del pueblo a la mujer ante las peticiones de la misma para que la llevase a casa.

Sucedido todo esto, unos días después de los hechos la mujer denunció lo ocurrido en el cuartel de la Guardia Civil.

Por estos hechos, C.E.M. ha sido condenado a nueve meses de prisión por un delito de amenazas, por el que también se le impone la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante dos años y orden de alejamiento durante este periodo de 500 metros.

Por un delito de injurias se le condena a 20 días de localización permanente y orden de alejamiento de 500 metros durante seis meses, y por un delito de lesiones a nueve meses de prisión, la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante dos años y orden de alejamiento durante este periodo de 500 metros.

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