El nuevo recinto, a juicio de los consumidores

  • Almería estrena, tras mucho trabajo y esfuerzo, el nuevo ferial en medio de una gran expectación · Llega el momento de enfundarse el traje flamenco y disfrutar de las fiestas · Los ocho días de fiesta dan por fin el pistoletazo de salida

Si el río Andarax tuviese agua y siguiese siendo navegable por barcos de poco calado como lo fue en su tiempo, los pescadores y marineros quedarían deslumbrados en su trayecto por la presencia de un imponente y nuevo recinto ferial. Las luces de las casetas y la fiesta que se respira en la semana de feria les haría realizar una parada improvisada, pero que terminaría siendo obligada, en su ruta. Lo ficticio de esta historia es que ni el río tiene agua ni es navegable. Lo real es que los almerienses van a poder disfrutar de este nuevo recinto, enclavado muy cerca de la orilla del río y a la vera del estadio de los Juegos Mediterráneos.

Han sido muchas las voces y muchos los comentarios (de todo tipo, eso sí) los que se han hecho respecto a esta nueva ubicación de la Feria de Almería. ¿Es mejor que la antigua localización? ¿O, por el contrario, es peor? ¿Cuál va a ser el balance de asistencia? Todos estos interrogantes encontrarán respuesta a lo largo de los ocho días de fiesta.

Almería inaugura, tras muchos proyectos y mucho trabajo, la nueva situación de sus casetas de feria en la Vega de Acá. Ha llegado la hora que todos los almerienses estaban esperando, el momento de desempolvar los trajes flamencos, de colocarse una flor en el pelo y disfrutar de la buena fiesta a golpe de música, tapas y cañas.

La feria de la noche será la protagonista indiscutible en este esperado estreno, ya que ésta en su totalidad se desarrollará en el nuevo recinto. Por su parte, la mayor parte de la feria del mediodía permanecerá un año más en su enclave natural, el centro de Almería.

Por lo tanto, el movimiento de gente, las parrillas, la comida, la bebida bien fría, los abanicos y demás complementos indispensables seguirán teniendo como eje central las calles del centro de la capital. "Divertirse por las calles de la ciudad forma parte de la filosofía de los almerienses", expresa Ramón Moya, uno de los preguntados. Pero hay quién opina que la feria del mediodía debería trasladarse también al nuevo recinto, emulando a ciudades como Sevilla o Córdoba. "Y luego que cada uno elija en que momento del día quiere ir", expresa Francisco Membrive.

Muchos aún tiene grabada en su retina la feria de hace años y la decepción es en parte patente. "Recuerdo que, hace unos años, algunos medios de comunicación emprendieron una insólita batalla sobre la suciedad en el centro. La policía tomó el centro, restringió el libertinaje y empeoró las fiestas. No tiene sentido una feria del mediodía que no esté en el centro, ni una feria sin la típica permisividad que se suele tener con estas celebraciones", opina Pablo García, vallisoletano que veranea en la capital desde hace años.

Muchos son los motivos que hacen que el nuevo ferial se vea con buenos ojos: un aparcamiento más amplio, menos ruidos y menos suciedad para los vecinos, un recinto más extenso ó un mejor escenario para los conciertos que se van a celebrar son algunos de los motivos.

Sin embargo, como dice el refrán, nunca llueve a gusto de todos, y las críticas se han hecho oír, tanto por jóvenes como por adultos. Lo más difícil de llevar es la lejanía del nuevo recinto. "Tan sólo es una semana y el ruido es más que soportable", afirma María del Mar Segura, vecina de El Zapillo.

Polémicas a parte, la feria está para disfrutarla y ese es el objetivo a conseguir tanto desde las instituciones como desde los empresarios y dueños de los chiringuitos, ambigús y casetas. Se presentan ocho días de fiesta marcados con rojo en el calendario.

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