El PP convierte la Conferencia de Presidentes en un ataque a la política económica del Gobierno

  • Zapatero propone la constitución de grupos de trabajo para consensuar, en uno o dos meses, medidas concretas para crear empleo y controlar el déficit público.

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Los presidentes autonómicos del PP han intentado convertir la IV Conferencia de presidentes que se celebra en el Senado en un ataque a la política económica del Ejecutivo, una estrategia que han denunciado y lamentado los presidentes de comunidades gobernadas por los socialistas.

La primera sesión de esta Conferencia ha estado dedicada a intentar un acuerdo entre Gobierno y Ejecutivos autonómicos para aunar esfuerzos contra el paro y para superar la crisis económica.

Con ese objetivo, según ha avanzado en rueda de prensa el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, propondrá a las Comunidades la constitución de varios grupos de trabajo para consensuar, en uno o dos meses, medidas concretas para crear empleo y controlar el déficit de las administraciones públicas.

Si Chaves ha considerado al final de la mañana que aún era pronto para concluir si en la reunión se iba a lograr un acuerdo, las intervenciones del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y del de La Rioja, Pedro Sanz, en nombre de los representantes autonómicos del PP, han dado a entender que ese objetivo no es nada fácil.

Así se desprende de la sentencia de Núñez Feijóo de que las Comunidades del PP no pueden acompañar a un Gobierno que "no sabe adónde va" y de sus reflexiones de que esperaban mucho más de esta Conferencia y de que el Gobierno ha planteado más "un plan de imagen que un plan económico".

Además, ha criticado que el Ejecutivo no haya contado con las autonomías para hacer frente conjuntamente a la crisis económica, mientras que Sanz ha reprochado a Zapatero que sólo quiera una foto "para lavarse la cara".

Esa actitud ha sido afeada por los presidentes socialistas, cuya voz han trasladado los máximos responsables de Andalucía, José Antonio Griñán, y Castilla-La Mancha, José María Barreda, quienes han pedido al PP cooperación y propuestas concretas para salir de la crisis y no utilizar la  Conferencia para "ajustar las cuentas al Gobierno". Para el primero, el Partido Popular ha llevado a la Conferencia el uso del problema del desempleo como "un garrote" con el que atacar al Gobierno, mientras que para Barreda, los populares han pretendido trasladar a la cita de hoy su estrategia de confrontación con el Ejecutivo.

Desde fuera del Senado, la secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín, ha advertido en rueda de prensa al PP que la Conferencia ha de ser un espacio para la concertación y no para el boicot institucional y que no se ha de llegar a ella "con el guión escrito desde Génova". Chaves, más diplomático, se ha limitado a señalar que las intervenciones de los presidentes han estado "lógicamente condicionadas" por su pertenencia a un partido.

El presidente catalán, José Montilla, ha abogado por que la IV Conferencia de Presidentes sirva para dejar de lado los posicionamientos políticos y aunar los esfuerzos del Gobierno, autonomías, sindicatos y empresarios en la generación de empleo y la superación de la situación económica.

Por parte de los agentes sociales, que han participado por vez primera en una Conferencia de este tipo, el líder de UGT, Cándido Méndez, ha considerado que el contenido de la Ley de Economía Sostenible debe ser "mejorado" e incluir un plan industrial "global".

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha abogado por una reforma laboral que "sustituya" la cultura del despido por la del mantenimiento del vínculo entre trabajadores y empresarios, y ha pedido nuevas medidas para impulsar la contratación de los jóvenes.

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