Atracciones de pequeñas risas

  • Los aparatos dedicados al disfrute del sector infantil son engalanadas, una noche más, con la alegría y el júbilo que originan las sonrisas de los más jóvenes de la familia

Una noche más las calles que componen el recinto ferial fueron iluminadas con los mejores complementos existentes, las sonrisas de los niños. Los más pequeños de la familia pudieron disfrutar de las fascinantes atracciones que adornan el lugar. Así desempolvados y bien planchados los vestidos de flamenca del año pasado volvieron a lucirse.

María del Carmen Mañas fue una de las primeras en llegar al lugar "no ha cenado de las prisas que tenía por llegar, estaba loca de alegría", afirma Ana María, la madre de la pequeña. Pero no sólo los jóvenes fueron los únicos en degustar estos fascinantes aparatos. Consuelo Núñez, una vecina de Almería que cuenta con cuarenta años no le importó subir al mono loco "Sé que quizás sea un poco mayor para subir, pero yo opino que la diversión, al igual que el amor, no tiene edad así que no me importa subir, además mi marido me anima así que lo que piensen los demás no me importa", apostilla orgullosa Consuelo.

Y así, una noche más el recinto ferial se convirtió en un palacio lleno de fantasía y ilusión reinado por princesas y reinas de todas las edades.

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