El Mediodía arranca arropado por el mejor ambiente festivo

  • El calor y el colorido de los trajes fueron los protagonistas en esta primera jornada

Puerta Purchena. Una de la tarde. Un calor y un sol de justicia en Almería. Una banda de música anunciaba lo que todos los almerienses llevan esperando un año: el regreso de la Feria a las calles de la ciudad, regreso que vivirán por última vez ya que el próximo año la Feria en su totalidad tendrá su sede en el nuevo recinto ferial. Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, alcalde de la capital, fue el encargado de cortar las cintas que abrían oficialmente la Feria del Mediodía, momento tras el cual, el público allí presente rompió en aplausos. Acto seguido un grupo de música y baile proveniente de Ecuador ofreció, vestidos con su traje típico, una pequeña actuación en la misma Puerta Purchena.

A partir de ahí, el gentío se disolvió y se dirigió a los diferentes ambigús que se encuentran repartidos por el centro de la ciudad en busca y captura de una cerveza bien fría acompañada de su respectiva y deliciosa tapa. Y es que el hambre y el calor aprietan.

Familiares y amigos de diferentes puntos de la provincia se daban cita alrededor de las barras, las cuales conforme avanzaba el día fueron llenándose cada vez más y llegó un punto en el que no daban abasto. Desde Pulpí, El Alquián, Vera, Olula del Río, La Cañada... nadie quiere perderse las fiestas. Pero también hay quien proviene de fuera de Almería. Murcia, Cartagena, Alicante, Barcelona, Portugal, Francia e incluso Italia. Alguno que otro procedía del otro lado del charco, concretamente de Argentina. Cada uno a su ritmo, pero todos con un mismo objetivo: divertirse. Mientras tanto, la música que emitían los altavoces de cada chiringuito resonaban por todos los rincones de la ciudad y alentaban a los almerienses y visitantes a echarse un baile.

Los más precavidos se hicieron con un sombrero o abanico como compañero ideal para luchar contra el intenso sol. Los menos optaron por pasar esta primera jornada de feria en alguno de los ambigús equipados con pequeños aspersores que cada pocos segundos expulsaban agua y refrescaban así al personal.

Además de el calor, el colorido fue otro de los protagonistas. Los trajes de flamenca de diversos colores, alguno que otro bastante osado, y las flores que decoran el pelo se dejaron ver por las calles del centro de la capital.

La tarde fue avanzando y el toque de queda fue a las 18:00 horas. Los chiringuitos y barras de la calle cerraron y aquellos que aún tenían fuerza comenzaron el peregrinaje hacia los diversos pubs y discotecas de la ciudad. Otros prefirieron regresar a sus casas a descansar para luego terminar de quemar las energías en el concierto que David Bisbal ofreció en el aparcamiento del estadio de los Juegos Mediterráneos.

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