Un paseo por los rincones ocultos de la Almería burguesa del siglo XIX

  • El recorrido transcurrió desde la puerta de Purchena hasta la plaza Circular de la Rambla

Reza la leyenda de la puerta de Purchena que: "La puerta de Purchena no tiene puerta pero tiene hechizo, quien bebe del caño de agua, volverá a la ciudad por algún motivo". Así se empezó la visita guiada por la Almería del siglo XIX.

El Edificio de las Mariposas presidió el inicio del recorrido, para, más tarde recalar en el Mercado Central. Allí se pudo observar las obras del arquitecto Langle.

La siguiente parada fue en el teatro Cervantes, un símbolo en la construcción arquitectónica del siglo decimonónico almeriense, que perteneció al Círculo Mercantil. En 1928 colocaron farolas en hierro forjado con forma de girasoles que le dio una mayor vistosidad a su fachada.

La ruta se dirigió hacia la Escuela de Artes en la plaza del Marqués de Heredia, plaza que hace dos siglos era el lugar donde los taxis tirados por burros tenían su parada. Además, los agricultores, cuando llegaban a la capital, también aparcaban su "vehículo".

La actual delegación del Gobierno tiene sede en una antigua casa de finales del siglo XIX con un zaguán preparado para la entrada de coches de caballos.

La Rambla fue la última parada del trayecto, donde Isabel, la guía explicó la creación del barrio de la Caridad debido a una riada que hubo hace dos siglos. La visita fue un éxito y seguro que todas las personas volverán a visitar la ciudad tal y como reza el dicho popular de puerta Purchena.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios