El problema de pisar sobre diamantes

  • La República Democrática del Congo, uno de los países potencialmente más ricos y en la práctica más pobre, vive el recrudecimiento de una guerra agravada por los yacimientos de coltán, el mineral más deseado

Algunos países tienen la desgracia de nacer ricos en un mundo darwinista donde no está mal visto hacer lo posible por sobrevivir, caiga quien caiga.

La República Democrática del Congo es uno de esos países africanos conocido por sus riquezas, sus tierras esconden bajo sus pies minerales preciados como diamantes, oro, petróleo y uranio.

Y aunque esas riquezas no se comen ni se disparan, son indispensables para la supervivencia en la zona de los Grandes Lagos de África y suponen, además, una variable importante para el desarrollo de un conflicto al que muchos expertos llaman la Gran Guerra de África o Guerra Mundial Africana.

Las batallas en este continente no se libran en los despachos sino a machetazos, y mantener el poder no es cuestión de una sagaz campaña electoral que te garantice unos años de mandato. En territorio africano, para conservar la soberanía hace falta carisma, no tener nada que perder y una gran fuente de financiación.

Luis Peral, investigador de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (Fride), asegura que "la explotación de minerales preciosos es la principal fuente de financiación de los grupos armados".

El conflicto en el Congo se data desde siempre; es una clásica guerra africana de origen tribal que comienza con una tribu opositora, los hutus fundamentalmente, que se rebela contra la dominante, los tutsis.

En el caso de la antigua República de Zaire el mayor desastre comienza en 1994, tras la llegada de más de un millón y medio de refugiados hutus que huían de la guerra civil y el genocidio de Ruanda, y se recrudece en 1997 cuando el jefe rebelde, Laurent Kabila, se autoproclama presidente e instaura una política del terror.

El Ejército le abandonó y sus países vecinos, especialmente Ruanda y Uganda, alimentaron a las guerrillas financiándolas y dándoles asilo. Finalmente en 2003 se firmó la paz, una situación lejana de la realidad, algo que ha quedado patente con el recrudecimiento de los combates en los últimos meses.

Efectivamente el origen del conflicto es tribal, acentuado por la pobreza, ya que la República Democrática del Congo, una de las zonas potencialmente más ricas del mundo, es también de las más pobres: ocupa el puesto 155 de 173 países, según el informe de la ONU sobre desarrollo humano.

Sin embargo, Tony Busselen, periodista belga y voluntario en Kinshasa, asegura que "la reciente ofensiva demuestra que hay que buscar el origen del conflicto en otro sitio" . "La lucha por el control de las materias primas en África es la causa principal de las guerras", explica Peral por su parte.

A comienzos de la Gran Guerra de África, los diamantes eran la principal fuente de riqueza del país y quien lograba mantener el control de las minas, a menudo conseguía también el poder.

Entonces estaban a la orden del día lo llamados "diamantes de sangre", extraídos en una zona de guerra y vendidos, normalmente de forma clandestina, para financiar el esfuerzo bélico de una u otra facción beligerante.

Ahora, a las codiciadas minas de brillantes se suma la fiebre del coltán, considerado en "nuevo diamante", un material que se obtiene de la unión natural de dos minerales (columbita y tantalita) que es imprescindible para la industria de las nuevas tecnologías y especialmente para fabricar teléfonos móviles, ordenadores, reproductores de Mp3 y otros aparatos cotidianos en Occidente.

Para desgracia de los congoleños, la naturaleza quiso colocar en su porción de planeta el 80% de las reservas mundiales de este preciado material.

Cuando hay recursos de por medio, difícilmente puede acabarse una guerra y su importancia no es nada desdeñable: provocó incluso que Sony aplazara el lanzamiento de la Play Station 2 por falta de este mineral en uno de los momentos de recrudecimiento del conflicto.

Se da además la circunstancia geoestratégica de que los mayores yacimientos se encuentran al este del país, la región que controla actualmente la guerrilla tutsi del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) de Laurent Nkunda, que estos días han tomado importantes ciudades de de esta región y obligado a replegarse a las fuerzas de la Misión de la ONU en el Congo (Monuc).

Hasta ahora, más de 5 millones y medio de personas han muerto en el país a causa de un conflicto en el que los gobiernos de Uganda, Ruanda y el Congo se acusan mutuamente de apoyar a los rebeldes que actúan en sus países.

Un informe de la organización humanitaria Rescue Committe señala que los conflictos y las crisis humanitarias causan una media de 45.000 muertos cada mes en el Congo en la que se considera la peor catástrofe humanitaria desde la II Guerra Mundial.

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