Álbum íntimo de recuerdos de un rodaje

Ha sido algo más de un mes de rodaje y, de ese tiempo, alrededor de tres semanas las que han transcurrido desde que, Tom Cruise y Cameron Diaz, se instalaran en Sevilla para la grabación de su película conjunta Knight & Day la cual, según las primeras intenciones manifiestas, es posible se estrene en la capital hispalense en junio del próximo año. Una opción que, de momento, permanece en el aire frente a las vivencias reales que, para algunos ciudadanos, quedarán para siempre en su recuerdo y, a partir de ahora, también en el nuestro.

Y es que, gentes como Pedro Robles, uno de los responsables de la cadena de restaurantes Robles, han querido compartir con los lectores de este periódico la visita que Cameron Diaz realizó a su establecimiento durante el pasado puente de la Inmaculada cuando, sin reserva previa, la actriz y su equipo se presentaron con la intención de degustar un almuerzo para el que, por las inesperadas circunstancias, tuvieron que aguardar a que se les preparase una mesa. Una vez sentados, sin ninguna estridencia ni capricho de celebritie, se les sirvieron exquisitos sabores típicos como chacinas, "pescaíto" frito, solomillo o berenjenas con salmorejo. Allí, Cameron optó por beber agua del grifo (no mineral) y por repetir varias veces platos aunque, eso sí, sin tomar postres al término de una comida durante la que, en el exterior, fue congregando una multitud de curiosos que querían ver de cerca a tan ilustre invitada. Más tarde, durante la asistencia de la pareja de artistas al partido del Sevilla F.C., el mencionado restaurador -responsable del servicio de catering del club- tuvo oportunidad de acercarse al protagonista de Top Gun y hasta de fotografiarse junto a quien se confesó admirador de los dulces que su hermana, Laura Robles, artífice de la pastelería de la cadena, se ha encargado decocinar y enviar, perióciamente, al alojamiento de Cruise. "Son unas personas sencillas y muy agradables y, durante nuestra conversación, él se mostró encantado con la luz y el tiempo de nuestra tierra", rememora Robles con su habitual discreción.

Otra de las estampas más entrañables se produjo cuando, durante una de las jornadas de la productora en la calle Francos -en la que, por necesidades de las tomas en la zona, todos los negocios, menos el de la diseñadora de trajes de flamenca, Manuela Berro, permanecían cerrados-, se le pidió a ésta la posibilidad de que, ante el frío, los protagonistas de la cinta se resguardasen en el local y, en concreto, Tom pudiera utilizar el aseo. Una solicitud que no sólo no halló negativa sino ante la cual, tanto la propietaria como su encargada, Eugenia Prada, reaccionaron con alegría. De hecho, para ambas supuso la toma de contacto con Cameron Diaz quien, observando los vestidos en exposición, mostró interés por dos infantiles que quería regalar a una sobrina y a la niña de una amiga. "Llevaba un traductor, aunque yo pienso que entendía bastante más el idioma de lo que lo hablaba", confiesa Berro sobre una distinguida clienta que, más allá, ha conquistado con su simpatía al personal del Hotel Alfonso XIII que la atendía.

Un lujoso edificio donde Cruise ha ocupado gran parte de la primera planta -en la que disponía de un personal de servicio propio, dentro del que no faltaba mayordomo y cocinero-, y, Diaz, el mismo espacio pero en el segundo piso. Y mientras aseguran que, el que es uno de los hombres más poderosos de Hollywood, mantiene bastante las distancias en privado -pocos son los trabajadores del citado hotel que se lo han topado cara a cara en este período-, de su partenaire de proyecto cinematográfico suenan continuas alabanzas por un buen carácter y simpatía bajo las que ha recibido un trofeo que le hizo entrega Silvia Peris en representación del Sicab (Salón Internacional del Caballo) y ha acudido a otros puntos como "La flor del Toranzo" -bar en el que manifestó su amor por los caballos y su intención de acudir a la aldea del Rocío-, o Abades Triana, emblemático emplazamiento en la calle Betis donde, frente a la Torre del Oro, la que es una de las mujeres más sexys de América, pasó una encantadora velada hasta bien entrada la madrugada.

Al fin y al cabo, nos ocupa una metrópoli repleta de rincones donde es fácil perderse en universos como el del Restaurante San Marco de la calle Mesón del Moro, propiedad de Ángelo Ramacciotti y monumento del siglo XII considerado Patrimonio Arqueológico. Envueltos en su mágica atmósfera acudieron un grupo de unos 34 integrantes del largometraje liderados por sus dos "estrellas" y por Katie Holmes, esposa y madre de la hija natural del miembro más afamado de la Cienciología. Todos celebraron en dicho espacio el cumpleaños de una compañera con recetas como la de la ensalada de rúcula con parmigiano, parpadelle carbonara y profiteroles (para Tom), parpadelle norma -con berenjena, calabacín y tomate- (para Cameron), y espagueti carbonara y tarta de chocolate (en el caso de Katie quien, en las diferentes citas durante las que ha comparecido junto a su marido, ha optado por un discreto segundo plano). Aparte, un guitarrista animó la zona restrigida para una camarilla que, habiendo reservado con nombre falso y con seis guardaespaldas como seguridad, apareció a las ocho de la tarde y se marchó sobre las doce y media de la noche del pasado martes.

Era la semana de despedida (el jueves concluyeron, con no poca tristeza, su labor) y había compromisos que cumplir, como el saludo a uno de los dirigentes del Ayuntamiento de la localidad en representación tanto de la corporación municipal como, sobre todo, de unos sevillanos que, desde el principio, se han volcado con este dúo "de cine". Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, delegado de Urbanismo, ha sido el encargado de hacerle llegar a ambos una cerámica de Triana que representaba esa avenida de la Constitución a lo largo de la que también ha tenido lugar alguna escena de Knight and day. Un gesto que, en concreto Cruise, acogió con cariño y a lo largo de una animada charla durante la que se habló de fútbol (se le ha quedado pendiente asistir a algún partido del Betis), de motos (el intérprete le mostró al político la Ducati de la producción), y, sobre todo, de la intención de regresar a este punto de Andalucía donde, él y los suyos, han sido tan felices.

No olvidemos que, los tres hijos del actor -incluida la pequeña Suri, vestida de gitana con un modelo de Lina-, tampoco han faltado a la llamada de un papá que, además, es uno de los grandes mitos de la gran pantalla. Ni él, ni Cameron Diaz han decepcionado. Muy al contrario, han dejado ganas de más y han demostrado que, aún en la cúspide, hay quien sabe andar con los pies muy sobre la tierra. Toda una lección de humildad que ha dejado una huella profunda e inolvidable.

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