DANZAS DEL MUNDO Unas 2.000 personas asistieron el martes al Colegio La Salle

Gran actuación de los cosacos rusos en el Festival de Folclore

  • La primera jornada de este evento reunió en el Colegio La Salle al Grupo Folclórico Virgen del Mar, la compañía Perú Ritmos y costumbres y el ballet del Ejército Cosaco de Rusia

Amenazaba lluvia, pero la noche al final respeto el arranque del Festival Internacional de Folclore de Almería. Lleno en el patio del Colegio de la Salle. De hecho, nunca se había llenado tanto el primer día del Festival, en los 27 años que se lleva realizando.

La puesta en escena y las danzas de los cosacos rusos fue espectacular en el inicio del XXVII Festival Internacional de Folclore Ciudad de Almería que tuvo lugar en el patio del colegio La Salle el pasado martes.

Además de esta formación, también participaron el grupo Municipal de Folclore Virgen del Mar de Almería y la compañía de Música y Danza Perú ritmos y costumbres y el Ballet Nacional del Ejército Cosaco de Rusia.

Hubo dos partes en la primera jornada de este Festival que estuvo presentado por el periodista David Turpín. Se inició con la presencia del Grupo Municipal de Folclore Virgen del Mar de Almería, cuya formación se remonta a más de 50 años mantenida con generaciones de jóvenes almerienses y un cuadro director de renombrada solera en la cultura andaluza, basando todas sus composiciones en la más pura tradición de la provincia. Interpretaron el Fandanguillo de Almería.

Por su parte, la compañía de Música y Danza Perú ritmos y costumbres se fundó el 10 de Abril del 2005 en Barcelona bajo la dirección de Walter Sánchez y Gisella Ramírez. Esta compañía tiene como objetivo difundir su folclore nacional, brindando un espectáculo lleno de colorido, alegría y profesionalidad.

En su primera actuación hicieron Morenada, un baile del altiplano que representa a los esclavos negros que trabajaban en las minas. Luego hicieron Negrillos (Baile mágico religioso tradicional de Arekipa), para continuar con un baile de la Amazonia peruana y concluir la primera parte con Kashishi, un baile de origen africano de la época de la esclavitud donde los negros se escondían de los capataces para las fiestas.

En la segunda parte, este grupo hizo el Carnaval de Honuté, el Chinchivi, baile de la costa peruana de Ika, que representa una bebida peruana afrodisíaca. Luego hicieron Marinera norteña, baile nacional por excelencia de Perú Norte, y Waillas, baile de Carnaval de la Sierra Central, que representa el cultivo de la patata.

Pero la apoteosis total llegaba con el Ballet Nacional del Ejército Cosaco de Rusia. Sus danzas, su música rítmica llegó con mucha facilidad al público que no perdió ni el más mínimo detalle de su actuación. Tuvieron una actuación memorable y demostraron sobre el escenario que son todo un espectáculo.

En la primera parte de su actuación hicieron una marcha cosaca o danza de guerreros masculina llamada Jopiortsy. Luego continuaron con la danza de cuatro amigas cosacas denominada Tovarky. Continuaron con Yunkera, donde los cosacos llegan al pueblo y empieza la fiesta. Cerraron con un tema solamente orquestal y con la cosaca festera y festiva.

En la segunda parte, comenzaron con Naurskaya, danza tradicional de cosas de Terek, para continuar con las coreografías y canciones de los cosacos de Niekrasov. Y para terminar hicieron un amplio repertorio de canciones y música populares de Rusia y cerraron con una espectacular Cosaca final.

La gerente del Ballet de Rusia, Liudmila salió tras concluir las actuaciones al escenario para felicitar a la organización del Festival por trato que les habían dispensado y por la forma de trabajar seria de todo el equipo organizativo.

La concejala de Cultura, Lola de Haro no quiso perderse el inicio del Festival y estuvo toda la noche disfrutando del baile que ofrecían los grupos. Se mostró muy contenta porque se habían ocupado las 2.000 sillas que se habían instalado en la Salle. "Es la primera vez que el primer día del Festival viene tanto público", comentaba la edil.

Y es también curioso que en otras ocasiones el publico entraba y salía del recinto, mientras que el martes, nadie quería marcharse. De hecho, nadie se levantó de sus sillas hasta el final del espectáculo. Una vez concluido todo, el grupo ruso montó una especie de mercadillo con productos y recuerdos típicos de su país. Mucha gente se quedó e incluso adquirió algunos de estos objetos como muñecas de madera, porcelana, dedales de madera, gorros, boinas militares, etc.

Esta noche se celebra la segunda jornada del Festival.

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