Los Secretos repasan sus temas de siempre en el concierto de Roquetas

  • Álvaro Urquijo recordó a su hermano Enrique fallecido hace dos años y le dedicó el tema 'Desapareces' · El guitarrista Ramón Arroyo demostró saber tocar cualquier tipo de guitarra

Después de más de tres décadas subidos en los escenarios, Los Secretos siguen ofreciendo su sonido que los distingue en cada uno de sus conciertos. Parece que el tiempo se detuvo, pero la realidad es que la banda liderada por Álvaro Urquijo tiene unas canciones fascinantes, que sus fans siempre agradecen escuchar, porque forman parte de la nostalgia, aunque se distinguen por sus letras y sobre todo por la calidad musical que ofrece el grupo.

Han pasado más de doce años de la muerte de Enrique Urquijo aquel 17 de noviembre de 1999. Por eso su hermano Álvaro siempre lo tiene presente en todos sus conciertos, como fue el ofrecido el viernes en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar. El público que asistió pudo disfrutar de un concierto de dos horas, donde lo mejor de la noche fue la música. La banda madrileña presentó algunos de los temas de su último trabajo En este mundo raro, aunque también hicieron algunos de los temas más conocidos del grupo.

Hay conciertos que suelen ser un éxito total, a pesar de que no llenen completamente el patio de butacas. El viernes, Los Secretos no llenaron, pero triunfaron. Lo hicieron porque les sobra calidad y ademas tienen un repertorio muy conocido y ademas musicalmente de excelente factura.

Desde la primera canción de la noche titulada En un mundo raro hasta la última Otra tarde pasaron dos horas intensas, donde Álvaro hizo una introducción a cada uno de los temas, mientras que el guitarrista Ramón Arroyo deleitaba a todos con su colección de guitarras. Excepcional este genio de la guitarra que cambia más de 20 veces de guitarra a lo largo del concierto. En la nueva canción, Lágrimas sin nombre sacó una mandocaster, es decir, una mandolina eléctrica Fender, que parece una guitarra eléctrica infantil. En otro tema, llegó a sacar una guitarra con doble mástil. Impresionante Arroyo.

Colgado y No me imagino fueron los primeros clásicos de la noche para luego continuar con canciones que no pasan de moda como son La calle del olvido, Pero a tu lado, Quiero beber hasta perder el control, Buena chica y Ojos de perdida.

En un repertorio tan amplio no faltaron temas como Nada más y Por el bulevar de los sueños rotos y ese recuerdo de Chavela Vargas. Y, ya en los bises, cayeron las que faltaban como Sobre un vidrio mojado, Ojos de gata y Gracias por elegirme.

Cabo de Gata también estuvo presente en el concierto. "Yo el Cabo de Gata lo he visto desde dentro, desde debajo del agua y es maravilloso. Iba con un instructor de buceo en la zona de Cabo de Gata, y recuerdo que vi una roca, y el instructor me dijo que era un gran mero", contó Álvaro Urquijo. El líder de la banda dedicó el tema María a todas las mujeres presentes con ese nombre. El líder de la Banda también tuvo un recuerdo para su hermano fallecido hace doce años cantando uno de sus temas favoritos como era Desaparece.

Ramón Arroyo volvió a estar impresionante con el dobro, una guitarra que hay que tocar sentado, en el tema Buena vida, mejor vino. Un concierto fantástico de la banda madrileña con un sonido excepcional.

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