Dinámica de cambio frente a la inercia de las divisiones político-administrativas (VII)

  • Historia. La provincia de Almería se caracteriza por una pluviosidad baja y la acentuada variabilidad anual y estacional de las lluvias, siendo la sequía un elemento permanente

1793, abril, 20. Fondón. Ante la disminución del caudal se dispone un cumplimiento más estricto de las normas para el riego con la Acequia del Lugar.

Archivo Municipal de Fondón. Libro Capitular del año 1793, fol. 21v.

Mediante a regularse por escaso, en el presente año, el caudal de aguas que se recolectan en la azequia del Lugar, que baja del barranco de sierra de Gádor, para el riego de las aziendas que con ellas se riegan, para su mejor administrazión y que no resulten agrabios de unos a otros azendados y sí que se pueda hazer una regular sementera de maíses y demás frutos de berano.

Debían acordar y con efecto acordaron se fije edigto haziendo notorio que los riegos de dichas aguas se administrarán por tanda rigorosa, sin que se berifique sacar dichas haguas entre tanda para el riego de las ortalizas, pues estas sólo se an de regar cuando les llegue su tanda.

La provincia de Almería se caracteriza por una pluviosidad baja y la acentuada variabilidad anual y estacional de las lluvias, siendo la sequía (déficit de precipitaciones lo suficientemente intenso y prolongado como para generar impactos negativos sobre la sociedad que lo padece) un elemento permanente en la vida cotidiana de la población almeriense a 10 largo de la historia: ya en 1505 los habitantes de Níjar se dirigen a los poderes públicos en los siguientes términos: «e la tierra es muy estéril, que apenas se pueden mantener, que a pasado quatro años que no a llovido, ny ellos cogido grano de pan". Hace casi siglo y medio esta circunstancia llamó la atención de Manuel Rico y Sinobas en su Memoria sobre las causas meteorológico-físicas que producen las constantes sequías de Murcia y Almería, señalando los medios de atenuar sus efectos (Madrid, 1851). A título de ejemplo en la ciudad de Almería y Albox a lo largo del siglo XVIII se dan situaciones límites a causa de la sequía, que aparece en áreas menos áridas como el Llano del Andarax y Berja.

En esta última en la sesión del cabildo de 16 de mayo de 1616 se expone «este presente año ay falta de trigo atento a la falta de agua que a abido», la situación continua, así el 24 de abril de 1617 los alcaldes y regidores manifiestan «queste presente año por no llober y ser el año estéril» se da una gran escasez de trigo, las circunstancias empeoran, en la sesión concejil del 16 de septiembre del citado año se afirma que «en esta villa no ay pan cocido ninguno ni biene de fuera y la jente anda padeciendo hambre», apareciendo dramáticamente las consecuencias socioeconómicas de la sequía. Ante estas situaciones no es de extrañar que se recurra a procesiones y rogativas «ad pretendan pluviam» en todo el territorio almeriense. A lo largo de la historia nos encontramos con sociedades y personas que ven el desarrollo socioeconómico de estas resecas tierras en la aportación de agua para el riego, un caso muy significativo a este respecto es el del Canal de San Fernando que toma el agua en el río Adra y la conduce, en un principio, a Guardias Viejas y Balerma en El Ejido, desarrollado en 1.930 por el abogado don Fernando García Espín que ya en 1.919 promueve en Canjáyar, donde era propietario de tierras, la creación de la Sociedad Anónima Mercantil Productores y Exportadores de Frutas Frescas de Canjáyar, en un intento de organización de los parraleros para regenerar el negocio uvero.

1930, diciembre, 19. Almería.

Exposición de Fernando García Espín sobre el Canal de San Fernando.

La Crónica Meridional.

Hemeroteca Provincial Sofía Moreno Garrido de la Diputación de Almería.

Buena empresa. Andamos siempre oteando algo que reafirme esa inquebrantable fe que tenemos en un porvenir venturoso para nuestra amada tierruca. Y he aquí que ayer nos encontramos con don Fernando García Espín y enseguida le abordamos por los proyectos que ya están en vías de realización para dar aguas abundantes a unas vegas de la zona de Poniente. El con su amabilidad exquisita, reconociendo el interés que ponemos en todo cuanto afecta a los intereses generales, nos expone todo el calvario recorrido hasta llegar a este feliz momento en que ha podido vencer esa serie de dificultades y obstáculos que salen el paso de toda idea. No faltaron en esas gestiones los consabidos anónimos de gentes que, ocultando su personalidad, viven siempre al atisbo de desbaratar todo negocio, por el satánico placer de hacer mal, aunque ya no les reporte ningún bien.

García Espín es un hombre de esos que tanta falta nos hacen en nuestra provincia, pues su espíritu inquieto hace emprender empresas que no sólo para él pueden tener resultados lisonjeros, como es natural, sino que ellas logren al mismo tiempo propulsar la riqueza del país. Ya es conocida ventajosamente la fábrica que en Adra tiene establecida de conservas vegetales. Pero él no se contentó y concibió que podría ampliar ese negocio dando riegos a esa gran extensión de tierras costeras, privilegiadas por un clima excepcional, feraces, que al ser convertidas en regadío, podrían constituir una gran riqueza. Balerma y Guardias Viejas, con agua: suficiente, podrían constituir un verdadero emporio de prosperidad. Y convencido de ello comenzó gestiones para adquirir el gran caudal de aguas, propiedad de la Empresa Azucarera, conocidas por las de la Acequia de Heredia. Logró este primer paso fundamental, mas ello no le resolvía el problema económico. Tras muchos intentos no encontró en nuestra capital, ni provincia, ni alientos, que muy pronto encontró en la

vecina ciudad de Granada. Encontradas ya esas facilidades pudo afirmar la adquisición de esas aguas, hacer el proyecto de conducción y el cerrado horizonte abrióse por completo.

Se trata, pues, de una empresa magna que va a crear gran riqueza agrícola en esos privilegiados terrenos que forman anfiteatro frente a nuestro mar latino, dándole un clima ideal, que pronto serán convertidos en huertas lozanas y ubérrimas, donde en pleno invierno den cosechas abundantísimas, excelentes, que se atempranarán por el clima que abrigan los respaldares de las montañas que le circundan al Norte y hasta de las brisas de Poniente y Levante. Se trata de llevar a ellas un caudal abundantísimo. De los aforos hechos en las aguas que circularon por ese cauce, en un año tan escaso de lluvias como ha sido este que está finalizando, resulta que en el mismo mes de agosto se pudo apreciar una cantidad que excedía de trescientos metros cúbicos por hora. Y esto sin hacer la prolongación que se proyecta en esa antigua galería y sin contar con el agua subálvea que podría tomar del río de Adra, del cual arranca dicho manantial, y que en invierno va el líquido a verterse en el mar, sin producir beneficio alguno, mientras las tierras secas y calcinadas no producen lo que producir debieran.

Ya se ha hecho el proyecto de conducción de esas aguas a los campos citados de Guardias Viejas y Balerma. Y no sólo se ha hecho, sino que se han comenzado los trabajos de construcción del cauce el día cuatro del presente mes. A medida que vaya avanzando podrán irse regando nuevas tierras que de secano se convertirán en regadío. Los terratenientes de estas vegas que se van a improvisar ven el milagro y aún no creen que ello sea cierto. Se calcula que podrán entrar en cultivo unos 15.400 marjales, es decir unas 750 hectáreas, que vienen a ser aproximadamente unas 6.750 tahullas. Hay que pensar detenidamente en la riqueza que se va a crear en esa zona. Si a ello se añade el agua que está captándose por la Sociedad Fuerzas Motrices del Valle de Lecrín para resolver también el problema de riegos en la vega baja de Dalías, la facilidad que esta Sociedad está creando en esa misma zona de Poniente con haber llevado a ella la energía eléctrica que permite encontrar en el subsuelo agua para mitigar la sed que antes existía en esos dilatados campos, todo ello nos permite fundar esperanzas de que no se tardará mucho en convertirse los eriales en huertas frondosas.

Nosotros le dimos nuestra enhorabuena al señor García Espín y quedamos encantados al ver como la decisión de un hombre puede lograr un éxito que le deseamos por completo.

OTROS ESPACIOS Y TIEMPOS. SISTEMAS DE RIEGO Y

CONTROL DEL AGUA.

1574, febrero, 2. Alcolea.

Información sobre el regadío con el río.

Archivo Municipal de Alcolea. Libro del Apeo/Repartimiento, fol. 72r-v.

Y, de tres partes que se tomaban del agua de la sierra, que venía por el río de este dicho lugar de Alcolea, los vecinos de Paterna tomaban y toman las dos partes y la otra tercia parte era y es de este dicho lugar de Alcolea e barrios de ella. Y, esta tercia parte de agua tenía de ella título y sentencia este dicho lugar para la poder traer, por encima de la puente, en una acequia que tenía tratado y concertado de traer a este dicho lugar, y ha llegado el dinero para ello al tiempo del levantamiento, y, como se levantaron, quedó por hacer.

Y, la cantidad del agua que, del dicho río, les pertenecía estaba señalada por un palo gordo, que estaba hincado en el dicho río.

Y, sin esta agua, trayéndola como dicho es, no pueden regar enteramente los vecinos de este dicho lugar de Alcolea, sino con mucho trabajo y dificultad.

Y, del agua que venía de la dicha acequia de Paterna, se acuerda que un día de ocho a ocho días se le daba a las haciendas del lugar de Guarros, por donde pasa la dicha acequia, e no más, y si la tomaban otro día les castigaban por ello.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios