La larga espera para ser BIC

  • En la provincia hay en la actualidad nueve inmuebles que anhelan esta catalogación

  • Dos están ya a las puertas de conseguirlo este mes

En la provincia hay en la actualidad 522 muebles e inmuebles catalogados como Bienes de Interés Cultural. Una figura que según prevé la propia Ley de Patrimonio Histórico Español, contempla su interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico o técnico. También puede ser declarado como BIC, el patrimonio documental y bibliográfico, los yacimientos y zonas arqueológicas, así como los sitios naturales, jardines y parques, que tengan valor artístico, histórico o antropológico.

Pese a superar el medio millar, aún quedan varios inmuebles que esperan esta catalogación en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz que depende de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Concretamente nueve a lo largo y ancho de la provincia.

Dos ya están en proceso de conseguirlo tal y como informaba la edición de ayer de este periódico: la Iglesia de la Encarnación de Tabernas y la Iglesia de San Andrés de Fondón. Ambas tramitaciones ya están en procesión de exposición pública y si no existe ninguna reclamación serán definitivamente catalogados como BIC en la categoría de Monumento.

Los otros siete a los que aún le toca esperar son la Iglesia de la Purísima Concepción de Turre, la Iglesia de Santa María de Sorbas, la Iglesia de San Juan Evangelista de Paterna del Río, las Canteras monumentales, el Cerro de Monte Cristo, la Estación de Renfe y el Parque Nicolás Salmerón, todos ellos ubicados en la capital almeriense.

Todos ellos están en procesión de incoación, es decir, se está tramitando su catalogación y en casi todos los casos se superan las tres décadas de espera. Un proceso largo y tedioso pero que poco a poco va dando sus frutos puesto que en el año 2012 la cifra de posibles BIC alcanzaba los 18, el doble que la actualidad tras un lustro.

La iglesia de la Purísima Concepción de Turre fue construida en la primera mitad del siglo XVI, cuando los mudéjares expulsados de Mojácar se asentaron en Turre. En el siglo XIX, la iglesia estaba en esta ruinoso y su techo se desplomó en 1859. La nueva iglesia, de estilo ecléctico, terminó de construirse a finales del siglo XIX. Su catalogación está incoada desde el año 1985.

Misma fecha comparten la iglesia de Santa María de Sorbas, edificada en el siglo XVI sobre una antigua mezquita, y la de de San Juan Evangelista de Paterna del Río, uno de los templos más antiguos y mejor conservados de toda la Alpujarra. Fue levantado entre 1541 y 1548 sobre el solar de una antigua mezquita.

En el caso de la capital, los cuatro muebles e inmuebles citados no comparten fecha. El que más tiempo lleva esperando es la estación de ferrocarril, que al igual que el resto de iglesias de Turre, Sorbas y Paterna, está en proceso desde el año 1985. Le sigue el Cerro de Monte Cristo en el año 1993, con 24 años de espera.

Los más noveles son el Parque Nicolás Salmerón y las Canteras monumentales cuyo proceso para convertirse en Bien de Interés Cultural comenzó a gestionarse hace tan solo unos meses.

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