El Algarrobico llega al teatro con un montaje de la Fundación Inquietarte

  • 'El guardián del Algarrobico' se estrena el día 7 de octubre en la Nave 73 de Madrid

Cartel de la obra que se estrena en Madrid. Cartel de la obra que se estrena en Madrid.

Cartel de la obra que se estrena en Madrid. / diario de Almería

El Algarrobico llega al teatro en una producción de Fundación Inquietarte. El estreno será en Nave 73 de Madrid el día 7 de octubre. Fundación Inquietarte produce un monólogo sobre la soledad del único habitante que ha tenido el símbolo de la destrucción del litoral español del último siglo.

Sobre una idea de Jesús Pozo, escrito por Roberto Villar, dirigido por Nacho Hevia, el actor Julio Alonso se mete en la piel del Guardián del Algarrobico para reflexionar sobre ecología, corrupción, amor, soledad, política desde un supuesto lugar de privilegio.

Hay que subrayar que cualquier parecido con la realidad que pueda tener la obra, será una mera coincidencia y casualidad. Se representará todos los sábado y domingos de octubre en Madrid, en Nave 73 en la calle Palos de la Frontera 5.

El guardián del Algarrobico cuenta su vida mientras espera la llegada de su querida Teresa. Lo acompaña su fiel perro Sebastián. Un auténtico representante de una mezcla indefinible de razas. Da igual: de todos modos no lo vemos en escena. Aunque está. Lleva años cuidando las instalaciones de un hotel que nunca ha llegado a funcionar como tal y que, tal vez, acabe por ser derruido. Un ya largo litigio entre ecologistas, la empresa constructora, el pueblo en el que está ubicado y la Administración, hace que el edificio esté abandonado antes de haber sido habitado. Ayudó a construir el edificio, fue albañil.

Luego, fue contratado como cuidador. Vive allí. Solo. No se casa con nadie. Ni con los ecologistas, ni con la empresa constructora, ni con el pueblo. Tampoco parece haber perspectivas de casarse con Teresa. Está solo, en su cocina, pero habla como si se dirigiera a un público que no existe.

Una especie de pequeña locura -nada importante- que le trajo esta soledad a la que ya se ha habituado.

Hablar con toda esa gente que en realidad no está allí, es más un remedio que una enfermedad. Un engaño para sobrellevar su vida. Habla de cosas que conoce. La soledad. Los tejemanejes de la Administración. La falta de escrúpulos de ciertos empresarios. El falso compromiso con los valores que, algunos, dicen defender.

Jesús Pozo, ideólogo y productor de la obra, es natural del campo de Cabo de Gata-Níjar y lleva años escribiendo y denunciando la situación medioambiental de la zona, como hizo desde la publicación de la revista Almería Verde (abril 2006-junio 2008).

Como presidente de la Fundación Inquietarte, y siendo uno de sus fines la defensa del medio ambiente y el desarrollo sostenible, desarrolló la idea de un proyecto teatral con la ayuda del autor Roberto Villar. La idea era simple: el guardián del hotel (custodiado desde sus comienzos y en la actualidad hasta que se haga efectivo su derrumbe) y que vive en el mismo edificio habla consigo mismo y con un público que le acompaña sobre su función allí, sobre las demandas de los ecologistas, sobre los intereses particulares y colectivos, sobre la soledad, sobre el amor, sobre el sentido de todo. Al igual que las preocupaciones de las personas que van desde lo personal a lo común (en primer lugar tener trabajo, vivienda, que a nadie le quiten lo suyo y después los intereses comunes, siendo la defensa medioambiental de las últimas) el protagonista de la obra realiza un análisis en el que podemos sentirnos reflejados.

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