Liga 1,2,3 | Almería-Sevilla Atlético

Con plumas, las alas vuelan (3-0)

  • La insípida primera parte se llena de sabor cuando el equipo recupera la banda izquierda y Pozo pasa al centro

Comentarios 1

Como si de un pájaro en pleno procesión de cambio de plumaje, al Almería le están faltando plumas en las alas para volar. Las bandas no están aportándole al equipo el máximo de su potencial. No porque los jugadores estén rindiendo muy por debajo de su potencial, sino porque Fidel no se adapta bien al extremo derecho y Pozo pierde todo su fútbol junto a la línea de cal.

En una primera parte soporífera, sin darle dos toques al balón de forma consecutiva (algo a lo que también influyo el mal estado del terreno de juego), el Almería sólo fue capaz de atacar con cierta eficacia la meta de Caro cuando Fidel pasó a la izquierda y retomó la sociedad con Nano. El onubense está ahí mucho más cómodo, se entiende a la perfección con el malagueño y su salida natural de regate siempre es hacia fuera, no hacia dentro, por lo que en la derecha se desgasta, sin alcanzar el objetivo de perfilarse para chutar con su pierna buena.

Igualmente, Pozo se reivindicó cuando cazó una pelota en el interior, no escorado a banda. Es cierto que tuvo que recorrerse todo el campo y los jugadores del filial si por algo se caracterizan es por su rapidez. Aún así, con buen mediapunta, fue capaz de conducir el esférico de portería a portería y se encontró con el agarrón dentro del área de Yan Eteki, que le vino como anillo al dedo dado su cansancio para forzar el penalti. Morcillo, con un lanzamiento perfecto pese a que el meta le adivinó la intención, hizo un necesario 1-0 que tenía que dar tranquilidad frente a un Sevilla Atlético que había conseguido imponer su ritmo en el encuentro.

Si algo ha demostrado Ramis en este comienzo liguero, es que busca cambios tanto de partido a partido como a lo largo de los minutos del choque en sí. De esta forma, el Almería recuperó la banda izquierda, primero con Fidel y sobre todo con la entrada de Pervis, y comenzó a atacar con sentido y peligro en cuanto Pozo abandonó la banda y se metió al centro. El efecto dominó provocó que Alcaraz diera un paso atrás, algo que terminó de maniatar a un filial alegre, pero que carece de la calidad arriba que el año pasado le daba Ivi y que a los rojiblancos les da el de siempre, el malagueño que luce el 10.

Con la autovía que encontró Pervis en la izquierda, sólo faltaba una buena llegada con varios hombres desde atrás para darle el golpe de gracia a los sevillanos. Lo iba a conseguir el Almería gracias a Caballero, que jugó de espaldas a la perfección con Pozo y puso en balón a la carrera del extremo almeriense. Su centro, al área, donde hace daño, se encontró con la cabeza de Tino, fantástico apareciendo por sorpresa.

Con plumas en las alas, el equipo volaba. Atacando, se defiende mejor, algo que falló ante Lorca y Osasuna. De ser un pingüino en la primera parte, el Almería era un águila en la segunda. Se merecía Pozo llegar al nido de forma imperial y lo hizo con una gran jugada de tiralineas, fabricada entre Caballero y Nauzet Alemán.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios