De 152 kilos a una nueva vida: la historia de Iván tras la cirugía bariátrica en Vithas Almería
Tras perder 70 kilos gracias la cirugía bariátrica realizada por el doctor Ricardo Belda, la historia de Iván es la de una segunda oportunidad y un ejemplo de cómo tratar a tiempo esta enfermedad puede cambiar radicalmente la salud y la calidad de vida
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Iván llegó a pesar 152 kilos. Durante años intentó adelgazar por todos los medios mediante dietas, cambios puntuales de hábitos, esfuerzos que empezaban con ilusión y terminaban siempre igual, recuperando el peso perdido. “Bajaba algo, pero nunca lo suficiente, y volvía a subir”, recuerda. La obesidad no solo afectaba a su salud, también a su día a día, a su autoestima y a su forma de relacionarse con el mundo.
“Me costaba levantarme cada mañana. No hacía deporte, comía mal y no me sentía bien en ningún aspecto”, explica. Las limitaciones físicas eran constantes y muy duras. “No me da vergüenza decirlo, no podía ni atarme los cordones de los zapatos. Dejé de ir a muchos sitios porque me daba miedo sentarme en una silla y pensar si iba a aguantar mi peso. Llegaba a sentir vergüenza”, asiente.
Como Iván, cada vez más personas en Almería conviven con la obesidad. Así lo confirma el cirujano bariátrico, el doctor Ricardo Belda, del hospital Vithas Almería, quien advierte de que “la obesidad en la provincia presenta cifras similares e incluso superiores a la media nacional. Cada vez vemos más pacientes y, además, con obesidades más avanzadas y enfermedades asociadas a edades más tempranas, lo que supone un reto importante para la salud pública”, confiesa.
El doctor Belda recuerda que la obesidad no es una cuestión de falta de voluntad. “Es una enfermedad compleja y multifactorial. Influyen en ella varios factores como el sedentarismo, los hábitos alimentarios, el estrés, la falta de descanso, factores sociales y económicos, además del componente genético. Muchos elementos actúan al mismo tiempo”.
La decisión que lo cambió todo
El punto de inflexión para Iván llegó gracias a una recomendación familiar. “Me lo aconsejó una tía mía, que se había operado después del COVID-19 y le cambió la vida. Decidirme a pasar por quirófano sin duda ha sido de las mejores decisiones que he tomado”. En la consulta encontró algo que fue clave para dar el paso, conocer al doctor Ricardo Belda. “El doctor me dio un trato muy cercano, como si me conociera de toda la vida. Me lo planteó casi como un reto y decidí hacerlo sin dudarlo”, asiente.
Pero también, antes de la intervención, el miedo estuvo presente. “Siempre tienes dudas, quien diga lo contrario, miente. A mí lo que más me preocupaba era la anestesia, porque en personas con obesidad es más complicada”. Aun así, el proceso fue rápido y bien acompañado. “En un mes me preparé. El trato de todos los especialistas fue fenomenal. Lo peor fueron los batidos de la última semana, que no eran muy apetecibles”, comenta entre risas.
Desde el punto de vista asistencial, la indicación estaba clara. “Iván presentaba una obesidad muy significativa que ya estaba afectando claramente a su salud y a su calidad de vida”, explica el doctor Belda. “Cuando el exceso de peso limita tu vida, el día a día y los tratamientos previos no consiguen resultados mantenidos, la cirugía bariátrica se convierte en una herramienta terapéutica eficaz para cambiar la evolución de la enfermedad”, confirma el cirujano.
En su caso, se optó por el bypass gástrico, lo que coloquialmente es conocido como reducción de estómago. “Es una técnica que siempre individualizamos. Permite una pérdida de peso eficaz y sostenida y, además, tiene un importante efecto metabólico que mejora muchas de las enfermedades asociadas”, añade el Dr. Belda.
Mucho más que perder peso
Tras la cirugía, el cambio de vida de Iván fue inmediato. “Lo primero que hice fue apuntarme al gimnasio, tal y como me recomendó el doctor. Empecé a entrenar con máquinas de fuerza. Pero el mayor cambio fue el mental ya que cuando ves todo lo que vas consiguiendo día tras día, piensas, ¿por qué no hice esto antes?”, explica.
Hoy, Iván disfruta de gestos cotidianos que antes parecían imposibles. “Ahora puedo atarme los cordones, sentarme en cualquier silla sin pensar si se va a romper. He tomado el deporte como algo básico en mi rutina, me levanto muy temprano y entreno 5 días en semana. También como muchas más veces que antes, en pequeñas cantidades, pero de forma muy saludable. Son cosas muy simples, pero te cambian la vida”. A nivel emocional lo resume con humor “ahora soy como un 4x4, nada me para”.
El doctor Belda lo confirma desde la experiencia clínica. “La pérdida de peso es solo una parte del proceso. Muchos pacientes mejoran o incluso normalizan la diabetes, reducen medicación para la tensión o el colesterol, desaparece la apnea del sueño y recuperan movilidad y energía. En la práctica, supone volver a caminar sin cansarse, dormir mejor o retomar actividades que habían abandonado”.
La cirugía bariátrica no es el final del camino, sino el inicio de una nueva etapa. “El seguimiento médico, nutricional y el cambio de hábitos son fundamentales para mantener los resultados a largo plazo”, subraya el doctor Ricardo Belda. Iván lanza un mensaje directo a quienes se encuentran en su misma situación, “que acudan a un especialista y que escuchen. Seguro que les van a buscar la mejor solución. Y que no duden, porque no se van a arrepentir. Es una decisión que gana en salud y en calidad de vida”.
El Dr. Belda coincide “la obesidad es una enfermedad y tiene tratamiento. No hay que esperar a que aparezcan complicaciones graves. Actuar a tiempo puede cambiar de forma muy significativa la salud y la vida de una persona. En la Unidad de la Obesidad de Vithas Almería no solo ayudamos al paciente a perder peso, sino que logramos que conviertan su vida a un estilo saludable. Nos orientamos a pacientes con sobrepeso, obesidad y obesidad mórbida. Y también a personas con enfermedades metabólicas derivadas como la diabetes”, concluye.
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