La provincia de Almería despide 2025 con el alquiler más elevado de su historia: descubre las zonas más caras

VIVIENDA

La falta de oferta y la presión de las viviendas turísticas disparan los precios en los distritos clave, mientras el interior se convierte en el último refugio del inquilino

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Dos personas buscan piso en tablones de la calle. / D.A.

La provincia de Almería amanece en 2026 frente a un espejo que devuelve una imagen inquietante: la de una provincia donde encontrar un techo se ha convertido en una disciplina de riesgo financiero. No es solo una sensación de quienes recorren los portales inmobiliarios cada mañana; los datos de cierre de año confirman que la provincia ha despedido 2025 con el alquiler más caro de su historia.

Según las métricas de Idealista, el precio medio se ha blindado en los 8,5 euros por metro cuadrado, una cifra que consolida una subida anual del 7,5% y que sitúa el esfuerzo de las familias en niveles de máxima alerta.

A diferencia de otros años, el encarecimiento ya no es un fenómeno exclusivo de la capital. El mapa de la provincia se ha teñido de récords históricos en municipios que, hasta hace poco, servían de alivio para el bolsillo. Localidades como Vera, que cierra el año en 8,8 euros cada metro cuadrado, o Vícar, que ha escalado hasta los 8,4 euros, han alcanzado sus techos históricos.

Incluso en Carboneras, el precio se ha tensado hasta los 7 euros. Esta mancha de aceite se extiende por el Poniente, donde Roquetas de Mar roza sus máximos con 8,4 euros, y El Ejido se mantiene en una presión constante de 7,4 euros, impulsado por una demanda laboral que choca frontalmente con la falta de oferta.

Un cartel de "se alquila" en la calle. / TONI CUESTA

Tres zonas de la capital se desmarcan como las más caras de la provincia

En el corazón de Almería capital, la realidad es todavía más selectiva. El eje que forman la Vega de Acá, Nueva Almería y Cortijo Grande se ha transformado en un 'búnker' de precios altos donde ya es habitual pagar por encima de los 10,3 euros por metro cuadrado. Aquí, la rotación de inquilinos es casi inexistente; quien tiene un piso, se aferra a él, reduciendo la oferta a niveles testimoniales. Al final, el acceso a estos barrios queda restringido a rentas altas o profesionales que desembolsan sin pestañear mensualidades que ya superan con creces los 1.000 euros por un hogar familiar. De esta forma, estas tres zonas de Almería capital han cogido la directa como los barrios más caros de toda la provincia.

La barriada de la Vega de Acá, Almería, es una de las zonas más caras de toda la provincia. / JAVIER ALONSO

Sin embargo, el verdadero "punto cero" del conflicto residencial se vive en El Zapillo y el Centro Histórico. Estas zonas han sufrido la voracidad de las viviendas de uso turístico, que han devorado casi un 15% del parque destinado al alquiler de larga temporada. El Zapillo, históricamente el refugio de estudiantes de la UAL y familias trabajadoras, ve ahora cómo su cercanía a la playa es su propia condena. Con alquileres que rondan los 9,6 euros cada metro cuadrado, el vecino de toda la vida se ve empujado hacia la periferia, incapaz de competir con la rentabilidad que ofrece el alquiler por semanas.

Iñareta afirma que se está produciendo una "elitización" del mercado inmobiliario

Para Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, lo que estamos presenciando es una "elitización" del mercado. La competencia es tan feroz que los propietarios, ante una avalancha de candidatos para un solo piso, descartan sistemáticamente a familias solventes en favor de perfiles con riesgo cero. Este filtro invisible deja fuera a buena parte de la sociedad local, convirtiendo la búsqueda de vivienda en un proceso de exclusión donde no basta con tener una nómina, sino que se exige una robustez financiera que el salario medio almeriense rara vez alcanza.

En medio de esta tormenta, barrios como Nueva Andalucía, Los Molinos o San Luis intentan actuar como último pulmón regulador con precios que oscilan entre los 7,5 y 8,5 euros cada metro cuadrado. Pero la calma es aparente. Según un estudio de Pisos.com, cualquier vivienda que sale al mercado en estas áreas en condiciones aceptables recibe decenas de llamadas en apenas unas horas. Mientras tanto, el alivio económico solo se encuentra ya en el interior de la provincia o en el Valle del Almanzora, donde todavía es posible encontrar alquileres por debajo de los 450 euros, obligando a muchos a elegir entre la asfixia económica cerca del trabajo o el destierro urbano.

El interior de la provincia pasa a ser una opción real para la población

Esta presión constante hacia las afueras ha provocado que el interior de la provincia y el Valle del Almanzora dejen de ser ese "plan B" económico para convertirse en el epicentro de un encarecimiento que nadie esperaba. En pueblos con un ADN tan industrial como Macael, Olula del Río, Cantoria o Tíjola, los precios han despertado con una fuerza inusitada; la pujanza del sector del mármol, sumada a las familias que huyen de los precios prohibitivos de la costa, ha disparado los porcentajes de forma radical.

Panorámica de Tíjola, en pleno Valle del Almanzora. / José Luis González Martínez

Aunque todavía queda esperanza para quienes buscan comprar por menos de 90.000 euros, el mercado del alquiler ha empezado a evaporarse incluso en rincones del interior más profundo, como Vélez Blanco. Allí, la sensación es de un ajuste de cuentas con el pasado: los precios siguen escalando posiciones, tratando de recuperar un terreno que no pisaban desde los tiempos de la burbuja de 2008, y dejando a los vecinos con cada vez menos opciones para quedarse en su propia tierra.

Al encarar 2026, el horizonte parece haber entrado en una fase de digestión. Aunque la compraventa sigue al alza con previsiones de subidas de hasta el 10%, el alquiler parece haber tocado un techo psicológico. Las fuentes del sector coinciden en que los precios están entrando en una etapa de estabilización tras el agotamiento de los inquilinos. Sin embargo, los expertos advierten de que esto no es una bajada, sino una pausa en la cima. Sin incentivos reales para que aflore la vivienda vacía y un compromiso firme con la construcción protegida, el derecho a un hogar en Almería seguirá siendo, en este nuevo año, un privilegio reservado para los presupuestos más abultados.

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