Almería blinda su memoria: 127 nuevos elementos protegidos, incluido El Pingurucho
El Sagrado Corazón, Las Adoratrices, el puente de Bayyana y la arquitectura de puerta y ventana entran en la mayor ampliación hecha del Catálogo de Bienes Protegidos
Piden declarar Bien de Interés Cultural al puente de Bayyana de Almería
El Ayuntamiento de Almería ha dado un paso decisivo en la salvaguarda de su legado histórico al aprobar una ambiciosa ampliación de su catálogo de bienes protegidos, integrando 127 nuevos elementos que desde ahora cuentan con un derecho propio de preservación. Esta medida blinda definitivamente monumentos que forman parte del alma de la ciudad, destacando de forma especial el icónico y polémico Monumento a los Mártires de la Libertad, popularmente conocido como el Pingurucho, cuya permanencia y protección habían centrado el debate público en los últimos tiempos. Junto a este símbolo de Los Coloraos, la nueva normativa extiende su manto conservacionista sobre otros referentes fundamentales del paisaje urbano almeriense, como la imponente figura del Sagrado Corazón de Jesús, el histórico convento de las Adoratrices y la infraestructura del puente de Bayyana.
Arquitectura de puerta y ventana
Más allá de los grandes hitos monumentales, el Consistorio ha puesto el foco en la esencia de la arquitectura popular, envolviendo en estrictas directrices de protección la tradicional tipología de viviendas de puerta y ventana. El valor reconocido en esta ocasión trasciende al edificio individual para centrarse en el valor de conjunto de las tramas urbanas, especialmente en barrios tan emblemáticos como La Almedina o el entorno de la Plaza de Toros. Al considerar estas fachadas y calles como un sello identitario irrenunciable de la capital, la normativa busca garantizar que el urbanismo moderno no borre la fisonomía histórica que define la personalidad de Almería.
La nueva relación, que será llevada a Junta de Gobierno Local para su aprobación y somitada a exposición pública como proceso de participación abierto al estudio de posibles nuevas sugerencias de inclusión, ha sido presentada por la concejal de Urbanismo, Eloísa Cabrera, como la mayor ampliación del catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de 1998 hecha hasta ahora por el Consistorio capitalino. Acompañada por Eva Rodríguez, Jefa de Servicio Técnico de la Gerencia de Urbanismo, la edil ha destacado que esta ampliación supone “un nuevo paso firme en el compromiso del equipo de Gobierno con la protección, conservación y puesta en valor del patrimonio de nuestra ciudad”.
El documento incorpora al Catálogo un total de 127 bienes: 76 inmuebles de patrimonio arquitectónico y 51 fichas de patrimonio etnológico. Es la cuarta ampliación tramitada en las dos últimas Corporaciones municipales, que permitieron incorporar 65 inmuebles de tal relevancia como los Depósitos de Santa Isabel, el Faro del muelle de poniente, el Cortijo Góngora, el Cortijo Romero, los quioscos de acceso a los Refugios de la Guerra Civil, el Antiguo Preventorio, el Palacio de los Marqueses de Cabra o la Ermita de Torregarcía, entre otros.
Protección arquitectónica con distintos niveles
La ampliación hoy presentada contempla la inclusión de inmuebles en distintos niveles de protección, conforme a los seis grados previstos en el catálogo municipal. Al nivel 3 (protección tipológica), se incorporan 8 edificios, entre ellos el Colegio de la Milagrosa o Las Adoratrices. Este nivel garantiza la conservación de la fachada, la primera crujía y elementos tipológicos como patios o escaleras. Al Nivel 4 (protección parcial), 42 edificios, con conservación obligatoria de fachada, especialmente en zonas como La Almedina, calle Las Cruces, calle Descanso, General Luque o Murcia.
Especial atención merece el nivel 5 (protección ambiental), al que se incorporan 25 edificios, valorados por su integración en el entorno urbano, en calles como Clarín, Fructuoso Pérez, Lepanto o San Ildefonso, que encuandran esa arquitectura de puerta y ventana.
El nivel 6 (protección de elementos arquitectónicos), se amplía también con un inmueble en calle Descanso.
La mayoría de los edificios se ubican en el conjunto histórico o en su entorno inmediato, reforzando la preservación de calles emblemáticas como Almedina, Moreda o Las Cruces.
La concejal ha subrayado que “proteger no significa bloquear el desarrollo”, aclarando que el documento garantiza la compatibilidad entre la conservación patrimonial y la mejora de las condiciones de habitabilidad. Así, se permitirán intervenciones como la agrupación de parcelas, la adecuación al PGOU 98, el cumplimiento del Código Técnico de la Edificación y la mejora de las condiciones de vida de los residentes .
Refuerzo del patrimonio etnológico
En el apartado etnológico, el Catálogo se amplía con 51 nuevas fichas que incluyen murallas, torreones, torres vigía, aljibes, balsas y enclaves arqueológicos.
Entre los elementos recogidos o actualizados figuran La Alcazaba, los torreones de la Avenida del Mar, lienzos de muralla, el aljibe recuperado en La Hoya, el monumento del Sagrado Corazón, Los Coloraos, los aljibes vinculados al Canal de San Indalecio, la torre de La Garrofa, la del Perdigal o el Puente de la Rambla del Torrejón, parte del denominado Camino Viejo.
Con ello, el Ayuntamiento amplía la protección más allá del edificio urbano para abarcar también el territorio y la memoria colectiva del municipio. Un trabajo este, realizado por el arquitecto redactor del documento, Gerardo Francisco Úbeda, que la concejala de Urbanismo ha felicitado desde el punto de vista de su proyección y complejidad.
Procedimiento y participación pública
Tras la entrada en vigor de la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA), esta ampliación, como Instrumento Complementario, seguirá un procedimiento análogo al de un Estudio de Detalle.
• Aprobación inicial en Junta de Gobierno Local.
• Periodo de información pública de 20 días, que el Ayuntamiento ampliará previsible y voluntariamente a 30 días.
• Reuniones con colectivos y entidades interesadas.
• Resolución de alegaciones.
• Aprobación definitiva en Pleno.
El documento, como así ha destacado la técnico municipal, Eva Rodriguez, incorpora aportaciones y/o sugerencias de colectivos y/o asociaciones patrimoniales y de la Delegación Territorial de Cultura en el marco de la revisión del PGOU, reconociendo esta ampliación como “la más complicada y comprometida que se ha llevado a cabo desde el Ayuntamiento”. Un trabajo “minucioso”, como así ha destacado la Jefa de Servicio Técnico de la Gerencia Municipal de Urbanismo, explicando un proceso “en el que hemos intentado ir salvando y recuperando elementos que le aportan algo a la ciudad, englobados ahora en distintos grados de protección”.
Estrategia para la revitalización del Casco Histórico
La ampliación del Catálogo se enmarca en la estrategia municipal de recuperación del Casco Histórico como motor patrimonial, cultural, turístico y económico. En este contexto, la concejal ha avanzado la creación de una futura Comisión Consultiva de Condiciones Estéticas y Ambientales en el Conjunto Histórico, orientada a reforzar la preservación y mejora de los valores patrimoniales.
“Proteger nuestro patrimonio es responder a una demanda social histórica, reforzar nuestra identidad e impulsar la transformación de la ciudad desde el respeto a su memoria”, ha concluido Cabrera, expresando su deseo de que la propuesta cuente con el respaldo unánime de los grupos políticos en su aprobación definitiva.
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