Almería inicia el rastreo obligatorio del gas radón estas 23 localidades con mayor riesgo

La normativa marca el cumplimiento de las directrices del Consejo de Seguridad Nuclear para mitigar la exposición a este gas radiactivo natural

Estos son los peligros del gas radón para la salud

23 municipios deben medir el gas radón en la provincia de Almería.
23 municipios deben medir el gas radón en la provincia de Almería. / DDA

Almería ha dado un golpe de autoridad sanitario al activar los protocolos de medición obligatoria de gas radón en 23 municipios de la provincia, asegurando una protección determinante para la salud de los trabajadores en las zonas de mayor riesgo geológico. La normativa, que se encuentra plenamente vigente en este inicio de 2026, marca el cumplimiento de las directrices del Consejo de Seguridad Nuclear para mitigar la exposición a este gas radiactivo natural. Esta configuración de vigilancia sitúa a la provincia no solo como un territorio proactivo en prevención, sino como un referente en la aplicación del Plan Nacional contra el Radón.

La lista de localidades que integran esta "Zona 2" de máxima prioridad incluye a Abrucena, Alboloduy, Alcudia de Monteagud, Bacares, Bayárcal, Benitagla, Benizalón, Castro de Filabres, Chercos y Gérgal. En estos municipios, la normativa de seguridad laboral exige que cualquier espacio de trabajo situado bajo rasante o en contacto directo con el terreno cuente con detectores homologados que monitoricen la calidad del aire de forma constante.

A este grupo de riesgo se suman también Laroya, Lubrín, Nacimiento, Ohanes, Olula de Castro, Paterna del Río, Senés, Serón, Sierro, Tahal, Uleila del Campo, Velefique y Las Tres Villas. Los titulares de centros de trabajo en estas 23 demarcaciones tienen la responsabilidad ineludible de documentar que los niveles de concentración de radón se encuentran dentro de los márgenes de seguridad para evitar sanciones administrativas y garantizar la salud de sus plantillas.

El radón es un gas incoloro e inodoro que emana de la descomposición natural del uranio en el subsuelo, siendo el granito uno de los materiales que más favorece su liberación. Según el Consejo de Seguridad Nuclear, las características geológicas de estas zonas específicas de Almería exigen una vigilancia estrecha, ya que la acumulación de este gas en interiores es la segunda causa de cáncer de pulmón a nivel global.

Para asegurar la fiabilidad de los datos, las mediciones deben realizarse siguiendo protocolos técnicos que contemplen las variaciones estacionales, siendo el invierno la estación crítica para obtener los registros más elevados. El objetivo es que las empresas puedan implementar medidas correctoras si se superan los 300 becquerelios por metro cúbico, un límite que garantiza la protección radiológica efectiva para los empleados que permanecen largas jornadas en espacios cerrados.

Municipios con riesgo medio y acciones preventivas

Además del bloque de máxima obligatoriedad, el Plan Nacional identifica otros 20 municipios almerienses situados en la denominada "Zona 1", con un riesgo de exposición moderado. Entre estas localidades se encuentran Abla, Alcolea, Alcóntar, Almócita, Armuña de Almanzora, Bayarque, Beires, Fiñana, Instinción y Lúcar, donde se recomienda encarecidamente la realización de pruebas de detección aunque la ley no lo exija de forma tan estricta como en las zonas de riesgo alto.

El mapa preventivo se completa con Níjar, Oria, Padules, Rágol, Sorbas, Suflí, Tabernas, Taberno, Tíjola y Turrillas, donde también existe una recomendación expresa de evaluar la presencia de este gas radiactivo. Las autoridades sanitarias enfatizan que, incluso en estas áreas de menor riesgo potencial, la ventilación natural y el diseño arquitectónico de los edificios nuevos deben tener en cuenta la posible filtración de gases desde el terreno para mantener estándares de salubridad óptimos.

La importancia de contar con un listado tan detallado radica en la capacidad de las empresas para anticiparse a los problemas de salud ambiental en el entorno laboral. Los detectores deben estar colocados estratégicamente en las zonas de mayor permanencia de los trabajadores, permitiendo una lectura precisa que servirá de base para cualquier futura intervención en la infraestructura del edificio si fuera necesario.

El futuro de la protección radiológica en Almería

La consolidación de estas mediciones obligatorias en los 23 municipios prioritarios supone un avance sin precedentes en la cultura de la prevención de riesgos laborales en la provincia. Con la puesta en marcha de estas evaluaciones, Almería no solo cumple con la trasposición de las directivas europeas, sino que se posiciona a la vanguardia nacional en la gestión de riesgos físicos de origen natural que hasta hace pocos años pasaban desapercibidos.

El compromiso del tejido empresarial almeriense será fundamental para que el Plan Nacional contra el Radón alcance sus objetivos de reducción de la mortalidad asociada a este gas. La información transparente y el cumplimiento riguroso de los plazos técnicos establecidos por el CSN permitirán que, en el corto plazo, todos los centros de trabajo de la provincia cuenten con un certificado de aire limpio, consolidando a Almería como un entorno seguro para la actividad económica y la salud ciudadana.

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