Almería rescata su historia: cuenta atrás para este Bien de Interés Cultural del parque natural

La atalaya de Cabo de Gata cierra un largo capítulo de abandono con el inicio, en cuestión de días, de su rehabilitación y transformación en un centro turístico con un privilegiado mirador

La Torre de Cabo de Gata encara su rehabilitación y será abierta en 2026

El arquitecto junto a la alcaldesa y los concejales de Urbanismo y Turismo.
El arquitecto junto a la alcaldesa y los concejales de Urbanismo y Turismo. / Marian León

Las obras de rehabilitación de la Torre de San Miguel, uno de los grandes emblemas del paradisiaco Cabo de Gata, comenzarán de forma inminente entre finales de enero y principios de este próximo mes febrero, según ha confirmado el concejal de Turismo, Joaquín Pérez de la Blanca. Esta intervención, confiada al estudio arquitectónico Cano Lasso –autor del Madrid Arena y del Pabellón de España de la Expo 92–, supone el fin de una larga parálisis administrativa de décadas y el inicio de una nueva etapa para este monumento, que pasará de estar en riesgo de colapso a convertirse en un Centro de Información Turístico y un mirador de 360 grados desde el cual poder contemplar la espectacular bahía y sus atardeceres.

La actuación, basada en el proyecto ganador del concurso de ideas organizado en su día con la colaboración del Colegio de Arquitectos, se centrará en la consolidación estructural de los muros de esta atalaya del siglo XVIII y la eliminación de lo que queda de muro perimetral, de los años 80 y sin valor alguno, para recuperar la silueta original de la construcción.

Siguiendo las directrices del proyecto Torre Varada, el interior del torreón, se adaptará para albergar un punto de información turística y una sala de exposiciones equipada con tecnología TIC, que ofrecerá experiencias virtuales sobre el patrimonio submarino y la historia de Las Salinas, aprovechando además su cubierta como el mirador privilegiado sobre el litoral.

La primera fase de las actuaciones, adjudicadas a la empresa Odysma, estará centrada en el refuerzo estructural y la adecuada conservación de esta atalaya que tiene estatus de Bien de Interés Cultural (BIC), siendo una de las piezas patrimoniales más significativas de la defensa costera de Almería. La segunda, dotacional, incorpora también la mejora del entorno de la torre, que recobrará su prestancia y uso en un plazo de cinco meses. “Los trabajos, van a durar un tiempo sin perjuicio de que vamos a intentar que estén terminadas antes”, traslada Pérez de la Blanca, por lo que la atalaya podría estar abierta al público este mismo verano, dejando atrás los años de cierre desde que dejara de funcionar como casa cuartel de la Guardia Civil en la década de los 90 mediante esta inversión de 325.067 euros, incluida en el Plan Turístico de Grandes Ciudades.

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