De los invernaderos a la esperanza: la historia de Abdou e Ismail que conmueve a Letizia en Almería
Ambos han podido relatar su experiencia vital aprovechando la visita de la monarca a la Estación Experimental Cajamar Las Palmerillas
La reina Letizia conoce en Las Palmerillas la investigación más puntera del agro almeriense
Abdou Mendy e Ismail conocen de primera mano lo que es trabajar bajo el asfixiante calor de los plásticos agrícolas en el sur de España. Este martes, muy lejos de la extrema precariedad de sus primeros años, ambos han podido compartir su experiencia vital y su camino hacia la inclusión sociolaboral con la reina Letizia.
Ha sido en el marco de la visita que la reina ha realizado a la Estación Experimental Cajamar Las Palmerillas, en El Ejido (Almería), con motivo del 50 aniversario de la entidad, donde acompañados por la coordinadora del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) en Níjar, María Ruiz-Clavijo, los dos jóvenes se han convertido en el rostro humano de quienes trabajan a diario en la huerta almeriense.
Abdou Mendy, de 31 años y procedente de Sedhiou (Senegal), llegó a España en octubre de 2022 y desde entonces reside en el municipio nijareño. "Al principio vivía cerca de los invernaderos, con amigos de mi país", relata el joven.
Pronto empezó a plantar y recoger tomates y otras verduras en unas condiciones de gran dureza. "Dentro del invernadero hace mucho calor y trabajamos muchas horas. A veces también los domingos", explica al recordar la inestabilidad de un sector donde "si no hay trabajo, no hay dinero" y "eso es difícil para vivir".
El punto de inflexión llegó en julio de 2024 de la mano del Servicio Jesuita. Ahora reside en una "casa buena en San Isidro, con otros compañeros". Con sus permisos de residencia y trabajo ya en regla, ha completado una formación de camarero de seis meses y busca abrirse camino en la hostelería, sin descartar volver a formarse y ejercer como electricista, igual que hacía en su país natal.
Trayectorias de superación
Una trayectoria de superación similar comparte Ismail, joven de 26 años originario de la región de Tinghir, en el sur de Marruecos. Tras llegar a España hace tres años y medio, trabajó recogiendo tomate, calabacín y sandía, el empleo que encontró al principio "como muchos compañeros".
Para él, el gran salto se produjo hace un año y medio al acceder a una casa cómoda y segura compartida con otros jóvenes, también gracias al Servicio Jesuita a Migrantes. "Para mí ha sido un cambio muy importante", asegura, valorando no solo el techo, sino la ayuda recibida para regularizar su situación y las oportunidades de estudio.
Tras realizar un curso de hostelería en San José y otro de mediación intercultural en la Universidad de Almería, su sueño es ambicioso: "Montar un hotel o al menos un restaurante para dedicarme a lo que más me gusta y también poder ayudar a otras personas migrantes en su camino".
Estas dos historias ejemplifican el programa de vivienda que el SJM impulsa en la comarca de Níjar, un recurso transitorio pensado para acompañar a las personas migrantes en el difícil paso desde las condiciones de infravivienda de algunos asentamientos hasta el acceso a una vivienda autónoma y normalizada.
La iniciativa persigue ofrecer alternativas habitacionales dignas, sumadas a procesos de acompañamiento social. Se desarrolla en alianza con tuTecho, una entidad que aporta inmuebles bajo un modelo de inversión social que busca generar un impacto transformador. Cuenta con el apoyo institucional de la Junta de Andalucía, a través de las Consejerías de Fomento y de Inclusión Social, así como de donantes privados.
La participación de estos jóvenes en el acto conmemorativo pone en valor la colaboración entre entidades sociales, empresas y administraciones para avanzar hacia un modelo agrícola y social más inclusivo.
De hecho, el SJM ha presentado estas iniciativas como parte de los proyectos sociales apoyados por la Fundación Almería Tierra Abierta (ALTA), que durante el año 2025 ha sido clave para reforzar el componente formativo de este programa habitacional.
Durante el encuentro, el Servicio Jesuita a Migrantes ha querido aprovechar el altavoz de la cita para poner el acento en la necesidad de sumar esfuerzos entre el sector social, el ámbito empresarial y las administraciones públicas y así "garantizar condiciones de vida dignas para quienes sostienen con su trabajo el modelo agrícola de la provincia".
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