Los invernaderos cambian el clima de Almería: hasta 0,7 °C menos desde 1985

Las series meteorológicas del Campo de Dalías muestran un descenso térmico desde los años 80

La temperatura media de Almería se dispara y alcanza récords anuales

Vista aérea del mar de invernaderos del Campo de Dalías, en el Poniente almeriense, donde miles de hectáreas de plástico cubren la llanura entre El Ejido y la costa.
Vista aérea del mar de invernaderos del Campo de Dalías, en el Poniente almeriense, donde miles de hectáreas de plástico cubren la llanura entre El Ejido y la costa. / DDA

El Campo de Dalías aparece cubierto por una superficie blanca que se extiende durante kilómetros entre El Ejido y la costa. Ese paisaje, visible incluso desde satélite, no solo ha transformado la agricultura del Poniente almeriense. Los registros meteorológicos indican que también ha modificado el comportamiento de la temperatura en la zona desde los años ochenta.

Las series históricas de las estaciones agroclimáticas situadas en la llanura del Poniente muestran que la evolución térmica en esa área no sigue exactamente la misma tendencia que el entorno regional. Mientras la mayor parte del sureste peninsular registra un incremento de temperaturas desde la década de 1970, los datos del Campo de Dalías reflejan una evolución distinta en las últimas décadas.

El análisis de esas series se ha actualizado con datos recogidos hasta 2013 en estaciones meteorológicas instaladas dentro de la zona agrícola. Una de ellas es la de La Mojonera, cuyos registros se utilizan habitualmente como referencia para estudiar la evolución climática del área de invernaderos. Ese conjunto de datos fue revisado en un trabajo presentado por investigadores de la Universidad de Almería, que amplía el análisis de tendencias térmicas en la zona agrícola.

Según esos datos, la temperatura media presenta una tendencia de descenso aproximada de −0,22 grados por década entre 1983 y 2013, una evolución que contrasta con el aumento detectado en otras estaciones cercanas del sureste peninsular. Ese resultado coincide con estudios anteriores publicados en revistas científicas como Journal of Geophysical Research, donde ya se apuntaba a una evolución térmica distinta en el área de invernaderos del Campo de Dalías.

En observatorios regionales como Granada, Murcia o Málaga, los registros muestran incrementos térmicos cercanos a entre 0,3 y 0,4 grados por década en el mismo periodo. Esa diferencia es uno de los elementos que ha llevado a varios investigadores a analizar el posible efecto del cambio de uso del suelo en el Poniente almeriense.

El papel del albedo

El fenómeno se relaciona con el llamado albedo, un concepto que describe la proporción de radiación solar que una superficie refleja hacia la atmósfera. Las superficies claras reflejan más energía que las oscuras, que tienden a absorberla y transformarla en calor.

Los invernaderos del Poniente, cubiertos por plásticos blancos o translúcidos, generan una superficie muy reflectante que ocupa decenas de miles de hectáreas en el Campo de Dalías. Ese cambio en el balance de radiación puede influir en el comportamiento térmico local al devolver parte de la energía solar hacia la atmósfera.

Diversos trabajos científicos han planteado que el aumento del albedo en esta zona agrícola podría estar detrás de la tendencia térmica observada en las estaciones situadas dentro del área de invernaderos. Investigaciones publicadas en revistas como Environmental Science & Technology han utilizado modelos climáticos regionales para simular ese efecto y analizar su posible impacto sobre la temperatura local.

Una evolución distinta al entorno

La serie de temperaturas muestra además diferentes fases desde el inicio de los registros en la década de 1980. En los primeros años se detecta un ligero aumento térmico hasta finales de esa década, seguido de un periodo de descenso que se prolonga durante los años noventa y principios de los dos mil.

En los registros más recientes analizados, la evolución de la temperatura aparece más estabilizada, aunque los valores continúan situándose por debajo de la media histórica de la serie.

La evolución del Campo de Dalías se analiza habitualmente en paralelo con la estación del aeropuerto de Almería, situada a unos veinte kilómetros. En ese observatorio, aunque también se observan variaciones en las tendencias, la evolución general muestra un aumento térmico más acorde con el comportamiento regional.

Un laboratorio climático a escala local

La gran concentración de invernaderos convierte al Poniente almeriense en uno de los casos más estudiados de cambio de uso del suelo en Europa. Con más de 30.000 hectáreas de superficie cubierta, el área constituye la mayor extensión continua de agricultura bajo plástico del continente.

Ese tamaño permite analizar cómo modificaciones en la superficie terrestre pueden alterar el balance energético local y producir respuestas climáticas diferentes a las del entorno regional.

Los investigadores consideran el Campo de Dalías un ejemplo singular de cómo un cambio intensivo en el paisaje agrícola puede reflejarse en las series meteorológicas, especialmente cuando se trata de superficies muy reflectantes y concentradas en una misma zona.

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