Susto en un bloque de Almería por una cobra letal: piden cárcel

La búsqueda de antídoto se gestiona desde Cádiz mientras el paciente permanece en observación en críticos.

El mordisco de una serpiente destapa un piso con reptiles

Una serpiente se desplaza por el suelo de una vivienda, imagen que ilustra el riesgo que supone la presencia de reptiles potencialmente peligrosos en un entorno doméstico.
Una serpiente se desplaza por el suelo de una vivienda, imagen que ilustra el riesgo que supone la presencia de reptiles potencialmente peligrosos en un entorno doméstico. / Redacción

La Fiscalía de Almería solicita penas de hasta cinco años de prisión para una pareja de Roquetas de Mar (Almería) acusada de tener en su vivienda varios reptiles considerados potencialmente peligrosos y de tenencia prohibida, entre ellos una cobra india, una boa y una pitón. El caso salió a la luz después de que uno de los investigados tuviera que acudir a urgencias tras ser mordido por la serpiente.

Según el escrito provisional de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el Ministerio Público atribuye a los investigados un delito contra la fauna, otro contra los animales domésticos y un tercero contra la seguridad colectiva, al considerar que la presencia de estos animales en un piso de un bloque residencial generaba un riesgo evidente.

Los hechos se remontan al 27 de agosto de 2024, cuando uno de los acusados acudió a un centro de salud de Roquetas con la mordedura en una mano de una cobra india (Naja naja) que mantenía en su domicilio pese a que su tenencia, cría y comercio están prohibidos fuera de instalaciones autorizadas por la Junta de Andalucía.

El afectado fue trasladado al Hospital Universitario Poniente, donde permaneció 24 horas en observación en un box para críticos mientras se gestionaba la disponibilidad de antídoto a través del zoo de Castellar de la Frontera (Cádiz). Finalmente, no se registraron complicaciones al no haberse producido inoculación de veneno.

Mordedura potencialmente letal

La Fiscalía subraya que la mordedura de esta especie es “potencialmente letal”, ya que su veneno contiene una potente neurotoxina postsináptica. Aun así, el ejemplar se encontraba en la vivienda dentro de un terrario descrito como pequeño, inadecuado y sin medidas de seguridad suficientes, sin cierres ni sistemas antifuga.

El Ministerio Público destaca además que la serpiente estaba en un piso situado en un bloque habitado por otras personas, lo que suponía un riesgo para la integridad física de los vecinos.

Tras el incidente sanitario, agentes del Seprona de la Guardia Civil registraron la vivienda semanas después y localizaron varios terrarios con una pitón birmana albina (Python bivittatus), sin microchip y considerada especie vulnerable, así como una boa imperator (Boa constrictor imperator), también sin identificación.

El escrito de acusación señala que los investigados conocían las características de las especies y que carecían de la documentación y autorizaciones necesarias para su tenencia legal. Los animales fueron trasladados de forma cautelar al Centro de Recuperación de Anfibios y Reptiles de Cataluña y a BBK Fauna, en Bizkaia.

En el registro también se halló un varano salvator de 1,2 metros, con microchip y documentación en regla, además de una culebra real de California y dos tarántulas rosas.

Por otro lado, en el patio de la vivienda fue localizado un perro de raza cane corso sin agua ni comida y con restos de heces, al que presuntamente se le habían cortado parcialmente las orejas.

Además de las penas de prisión, la Fiscalía solicita once años de inhabilitación para cualquier actividad relacionada con animales, así como para su tenencia, caza o pesca, y una multa de diez meses a razón de 12 euros diarios.

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